martes, 21 de noviembre de 2017

Remedios naturales contra el frío

Llega el frío y al disponernos a enchufar la calefacción, recordamos que su factura puede dejarnos helados. He aquí unos remedios y estrategias naturales para calentarnos por dentro y no tener que abusar de la estufa.



Tisanas
Es una de las primeras cosas a las que echamos mano cuando queremos calentarnos, pues sólo por el hecho de ser humeantes, nos confortan y, como poco, nos calientan las manos. Sin embargo, ciertas plantas y especias  pueden activar la circulación sanguínea y caldear el organismo al tiempo que aportan otras propiedades:
- romero, estimulante de la vitalidad y tónico hepático, a consumir de preferencia por la mañana o durante el día,
- jengibre, calorífero y digestivo, ideal también para prevenir y aliviar resfriados,
- canela, antiséptica, regula los niveles de azúcar en sangre y aporta un delicioso sabor a las infusiones,
- cardamomo, digestivo, ayuda a evitar las flatulencias,
- clavo de olor, analgésico, anti-inflamatorio y anti-diarréico,

Los aficionados a los tés e infusiones habrán reconocido aquí algunos de los ingredientes del "chai" o té indio de especias, que podemos fácilmente realizar en casa y que no precisa, necesariamente de té negro. Cabe, sin embargo, recordar que algunas plantas, como la menta,  son de naturaleza fría o de efecto refrescante, aunque se tomen calientes, por lo que es necesario elegir bien los ingredientes. También es importante señalar que una tisana demasiado calorífera puede hacernos sudar, lo cual puede acabar por enfriarnos. Debe buscarse, como siempre, la medida justa.

Alimentación
Las verduras propias de esta estación, calabazas, coles y otros alimentos que crecen a ras de tierra nos invitan a cocinar aquello que más apetece cuando queremos calentarnos: sopas y cremas. Del mismo modo que con las tisanas, al margen de su temperatura, sus ingredientes nos aportarán calor interno, sobretodo si añadimos ajo, cebolla, pimienta o curry. Los frutos secos son igualmente caloríferos, así como algunos cereales como la avena la cual, en el desayuno, disuelta en una bebida vegetal caliente, nos dará además una energía sostenida durante toda la mañana.
Los alimentos crudos como las ensaladas, a pesar de mantener sus nutrientes intactos, pueden enfríar el cuerpo por lo que si somos verdaderamente frioleros, deberíamos comerlos con moderación y nunca por la noche.

Aceites corporales
Otra forma de calentarse de manera directa es la aplicación de un aceite corporal a base de aceite vegetal de sésamo, por ejemplo, de gran poder calorífero, y aceite esencial de romero (Rosmarinus officinalis) activador de la circulación y/o aceite esencial de mejorana (Origanum majorana) que también aporta calor al organismo. Recordemos que la proporción para una sinergia corporal aromática es de 10ml de aceite vegetal por 60-10 gotas de aceite esencial en total. Atención a los aceites esenciales dermocáusticos como el de canela o el de jengibre, pues su uso tópico puede causar irritación e incluso quemaduras. 

Botella de agua caliente o esterilla
Si no hemos conservado la de nuestra abuela, vale la pena agenciarse una tradicional botella de agua que, aplicada sobre los riñones, puede calentar todo el organismo, estimulando además las suprarrenales, responsables en parte de nuestra vitalidad. Su calor beneficia también al hígado, y aplicada sobre el abdomen puede ayudar a la digestión. 
Como alternativa, podemos utilizar las esterillas de huesos de cereza, que, una vez calentadas en el microondas o sobre el radiador, conservan la calidez, y que pueden usarse igualmente para aliviar los espasmos musculares. 


Proteger las extremidades
Mi padre siempre decía que los resfriados se atrapan por los pies, y no iba errado. En invierno, el calor corporal se concentra en los órganos vitales, por los que las extremidades suelen enfriarse, constituyendo, a la vez, una vía de entrada del frío externo en el organismo. Para prevenirlo, además de guantes y calcetines calientes (sea cual sea la moda), podemos por ejemplo realizar baños de pies con agua caliente y harina de mostaza, que además, si lo hacemos antes de acostarnos, nos ayudará a conciliar el sueño.

Ejercicio
Aunque en esta época del año apetece más quedarse en casa, un poco de movimiento generará calor en el organismo y activará la vitalidad. Sin embargo, recordar de nuevo que el sudor puede enfríar el cuerpo por lo que si se realiza ejercicio intenso debe hacerse en un lugar bien caledado, y de preferencia por la mañana.

Contacto humano
Para terminar, no olvidemos que nada calienta más que el amor, por lo que esta estación es ideal para acurrucarse, abrazarse, dormir a dos o, por lo menos, buscar la compañía de los otros, recibir en casa, y arroparse con el calor de nuestros allegados.

martes, 7 de noviembre de 2017

Flores de Bach y Nutrición XX: Mimulus, una comida de miedo

Nada mejor en estas fechas de "truco o trato" y calabazas de aspecto muy feroz, que hablar de Mimulus, que en relación a la comida está indicada a aquellos para quienes la alimentación es, en ocasiones,  motivo de espanto, ya sea por experiencias pasadas de intoxicaciones o indigestiones, o simplemente a causa de su naturaleza sensible y asustadiza.





El Dr. Bach describía estos perfiles como individuos que padecen de miedos "cotidianos", y ¿qué hay más cotidiano que la comida? Ya sea miedo a engordar, a intoxicarse, a la diabetes, al colesterol o a la hipertensión, lo que debería ser una conciencia de prevención en relación a los alimentos, para estos individuos el pan nuestro de cada día se convierte a menudo en motivo de temor y sufrimiento.

Sus miedos, aunque exagerados, no son totalmente infundados pues estas personas son, efectivamente, de naturaleza sensible en todos los aspectos de su ser. Por lo tanto, son más vulnerables que la media a empachos y otros efectos negativos que algunos alimentos pueden causar, y es posible que hayan sufrido en el pasado algún episodio alimenticio desagradable que haga aflorar su desasosiego frente a una fuente de marisco o un simple bol de cacahuetes.

Pero no siempre es el caso, pues su susceptibilidad les hace a menudo mirar con recelo las recetas atrevidas en una cena mundana, así como los platos exóticos que los viajes nos invitan a descubrir. El tipo Mimulus no es, pues, adepto a las extravagancias culinarias ni, mucho menos, al turismo gastronómico, lo cual puede hacerle pasar por insociable o aburrido. Lo cierto es que este individuo es simplemente víctima de su pavor.

En el estado positivo, Mimulus nos aporta un gran sentido de la prevención en cuanto a la alimentación, sin que ello suponga un mal trago. El individuo aprende a integrar sus miedos y a atreverse a descubrir, disfrutando de la excitación de lo desconocido, sin transgredir los límites. Y sobretodo, a escuchar su cuerpo sin asustarse y actuar en consecuencia.

Un perfil Mimulus transformado puede sin duda preservar su salud comiendo en la medida justa sin dejar, por ello, de disfrutar de la vida.


lunes, 23 de octubre de 2017

Los mil y un usos del bicarbonato de soda

Del dentífrico a la tortilla, pasando por la limpieza de la bañera, el desodorante casero o la loción anti-acné, el bicarbonato de soda, o sales de vichy, nos ofrece múltiples soluciones en la higiene, la cocina, el jardín e incluso el botiquín, ahorrándonos productos químicos nocivos y aliviando nuestro presupuesto.




Mezcla de sal y de cal, este polvo blanco de venta en droguerías, tradicionalmente usado para aliviar la acidez de estómago tras un atracón, es una substancia biodegradable, no inflamable y soluble en agua, de numerosas aplicaciones sin riesgo a nivel doméstico. 

Se comercializa bajo otros nombres como "bicarbonato de sodio", "baking soda", "carbonato ácido de sodio", "hydrogenocarbonato de sodio" o "sales de vichy", y lo encontramos en formato "alimenticio" o "no alimenticio". La diferencia radica en el filtrado de sus ingredientes, siendo el alimenticio más puro y apto para todos los usos, mientras que el no alimenticio puede contener restos de impurezas (e incluso de metales pesados), por lo que lo reservaremos para la limpieza o, en todo caso, para uso externo.

Generalmente viene acondicionado en un embalage de cartón o papel, dentro del cual debe conservarse, bien cerrado, a salvo de la luz y de la humedad y, en ningún caso, dentro de la nevera o dentro de un contenedor metálico. Si dudamos de un viejo paquete que guardamos desde hace algún tiempo, tenemos dos manera de saber si el bicarbonato sigue activo:
- por el olor, si es inexistente es buena señal,
- vertiendo un poco de bicarbonato en un pequeño bol y añadiendo vinagre, si se produce una efervescencia es que el bicarbonato es utilizable.

Este producto constituye un agente neutralizante, un abrasivo suave, un destructor de olores, un fungicida natural, un agente anti ácaros y un regulator natural del ph alcalino. De todas estas propiedades se derivan sus múltiples usos, los cuales podemos agrupa en cuatro categorías: desodorizar, limpiar, aliviar y cocinar.

Desodorizar
En un bol: cualquier armario o contenedor cerrado, desde la nevera al zapatero, puede beneficiarse de un bol lleno de este polvo blanco, que absorberá los olores a comida, ropa, calzado o humedad sin perjudicar su contenido, debiendo renovarse una vez al mes para asegurar su eficacia.
Espolvoreado: en la bolsa de deporte o dentro de los zapatos, el tiempo que no se usan, en la moqueta, pasando la aspiradora después, sobre el perro, seguido de una buena cepillada, on en el cajón del gato, debajo de la arena, esta simple aplicación constituye un buen mantenimiento entre lavados que ayudará a reducir los inevitables olores en cada caso. 



Limpiar
Diluído en agua: esta sencilla mezcla, a razón de dos cucharadas soperas de bicarbonato de soda por un litro de agua caliente, nos servirá para limpiar juguetes de los niños y los accesorios de los animales, el parabrisas del automóvil, el interior del microondas, la cortina de la ducha, y el termo entre otros objetos, enjuagándolos luego con agua tibia. Si añadimos zumo de limón, la limpieza será en más profundidad, por lo que lo podremos utilizar, por ejemplo, para el plan de trabajo o los azulejos de la cocina. También podemos dejar en remojo el cepillo de dientes o la esponja (añadiendo vinagre de alcool al agua y al bicarbonato), para prevenir una invasión de microbios.

En "pasta": una mezcla más espesa de bicarbonato de soda y agua nos servirá para limpiar en profundidad el horno, recubriendo sus paredes con esta pasta y dejándola actuar toda una noche, para enjuagarla al día siguiente con agua tibia. 

Espolvoreado: sobre el cepillo de dientes, dos veces al mes, ayudará a mantener los dientes blancos; en la bañera, en el cenicero, en los fogones, en la madera, la plata, en las manchas de la moqueta, en la barbacoa, en la piscina o en la jaula de los animales, y frotado con una esponja húmeda, nos evitará productos químicos, asegurándonos su perfecta limpieza.

Acompañado de otros substancias, podemos incluso realizar productos caseros de lavado más complejos, como por ejemplo:
  • Desatascador: 1 taza de bicarbonato + 1 taza de sal + 1 taza de vinagre + 250 ml de agua muy caliente. Verter estos productos uno tras otro, en este orden, por el desagüe, esperar una media hora y  verter agua tibia.
  • Limpiador multiusos para el hogar: medio vaso de alcool + medio vaso de bicarbonato de soda + 2 litros de agua + 10 gotas de aceite esencial de lavanda fina. A usar en el suelo, las paredes o el techo.
  • Detergente para la colada: 2 kg de bicarbonato de soda +  1 kg de percarbonato de soda. Usar una cucharada sopera de esta mezcla para los colores, y dos para el blanco.
  • Desengrasante: media taza de vinagre + 1 tasa de bicarbonato de soda + 5 gotas de aceite esencial de limón.
Mezclado con zumo de limón lo utilizaremos para limpiar el cobre, y espolvoreado sobre una media patata es un remedio muy eficaz para hacer brillar de nuevo los metales oxidados. 

Aliviar
Los trastornos de la piel, tales como eccemas, acné, forúnculos, verrugas o picadas de insectos, se benefician mucho de la acción sanadora y calmante del bicarbonato de soda. En este caso realizaremos una pasta, mezclándolo con agua, que aplicaremos directamente sobre la zona afectada, dejándo actuar una media hora, para aclarar con agua clara después. En el caso de las verrguas, podemos añadir aceite esencial de limón y/o de árbol del té. También podemos calmar la irritación del afeitado realizando una loción compuesta por agua fría y bicarbonato de soda, a aplicar como "aftershave" seguida de un aclarado. 

A nivel interno, como ya  hemos comentado, la acidez de estómago es un mal tradicionalmente aliviado con la ingesta de una cuachara de café de bicarbonato de soda en un vaso de agua. Pero también podemos hacer gargarismos, añadiendo a la mezcla un poco de zumo de citrón, para el dolor de garganta, o un enjuague bucal en caso de encías dolorosas o irritada, añadiendo una gota de aceite esencial de árbol del té, sin olvidar de utilizar el bicarbonato de uso alimenticio exclusivamente, y de escupir al final. 

Un baño caliente al que habremos añadido 6 a 7 cucharadas soperas de bicarbonato, nos ayudará a recuperarnos de la fatiga, y un baño de pies con esta solución y unas gotas de aceite esencial de árbol del té (de nuevo), contribuirá a solventar la micosis podal o "pie de atleta".

Cocinar
A nivel culinario, como a nivel interno, debe siempre recordarse de utilizar el bicarbonato de soda alimenticio para evitar ingerir impurezas o metales pesados. Sabiendo esto, podemos usarlo para eliminar la acidez de las mermeladas, o conservar el valor nutricional de las verduras, si añadimos una pizca a media cocción en ambos casos. Una cuchara de café en el agua de remojo hará las legumbres más digestas y la carne más tierna. Una pizca mezclada con el huevo hará montar este a punto de nieve más fácilmente y hará la tortilla más ligera.

Otros usos
También podemos usar el bicarbonato de soda, en lugar de la aspirina, para alargar la vida de las flores en los floreros. Espolvoreado en el jardín, eliminará las malas hierbas. Mezclado con agua, como último enjuage del cabello hará que este sea más suave, de la misma forma que reblandecerá la piel de las manos si las frotamos con este polvo blanco. 

Y un largo etcétera. Sólo debe tenerse en cuenta que el bicarbonato de soda puede presentar incompatibilidades (a nivel interno) con algunas substancias medicamentosas, por lo que en este caso se debe consultar con el médico. En caso contrario, vale la pena tener este producto a mano, experimentar, acostumbrarse a su uso, y así vaciar nuestro hogar de numerosos productos innecesarios y tóxicos, para dejar lugar a la salud y la simplicidad.

miércoles, 11 de octubre de 2017

La detox de otoño

El cambió de estación es siempre un buen momento para hacer una limpieza del organismo y, en el caso del otoño es además el momento de "dejar ir" y renovar. Pero si decidimos hacer una "detox", debemos tener en cuenta las características de esta estación, y los órganos de eliminación, o emuntorios, que debemos privilegiar.


Como comentaba en un artículo de abril sobre la depuración en primavera, cuando hablamos de "detox", en general hacemos referencia a dos procesos: por un lado la limpieza de los emuntorios u órganos de eliminación del organismo, y por otro la detox propiamente dicha, o depuración en profundidad que se realiza mediante ayunos, monodiétas o curas de zumos y caldos en periodos de entre 1 y 21 días. Considero que este último procedimiento debe reservarse a aquellos con experiéncia en este tipo de procesos, y/o hacerse bajo la supervisión de un profesional de la salud. En cuanto a la limpieza de los emuntorios, sin embargo, es una práctica sana que puede realizarse un par de veces al año sin mayores riesgos.

Quién y porqué
En principio, a cualquier persona le conviene limpiar y mantener sus emuntorios en forma, pues estos son los encargados de liberar nuestro cuerpo de substancias nocivas. Sin embargo, existen excepciones:
- La mujeres embarazadas y lactantes, pues el organismo está ocupado en la elaboración o en la nutrición de un nuevo ser.
- Las personas que están en tratamiento de enfermedades, pues el problema de salud debe resolverse primero.
- En caso de fatiga, pues el proceso de limpieza supone un trabajo para el cuerpo y, si no hay suficiente energía, puede resultar en una debilidad mayor.
- En caso de cálculos biliares, pues un esfuerzo del hígado y la vesícula biliar puede provocar la expulsión indeseada del cálculo, lo que puede resultar fatal.

En el resto de casos, una depuración resulta en un aumento de la energía, contribuye a la prevención de enfermedades, tiene un efecto positivo sobre el estado de ánimo y fortalece el sistema inmunitario para hacer frente al invierno.

Emuntorios y otoño
Un emuntorio es, pues, un órgano o parte de un órgano que permite al organismo eliminar sus desperdicios y su secreciones excesivas, y son el hígado, los intestinos, la piel, los pulmones y los riñones.

Todos ellos son importantes y funcionan en sinergia, sin embargo, según la Medicina Tradicional China (MTC), el otoño pertenece al elemento Metal, y los órganos correspondientes son el Pulmón y el Intestino Grueso, es decir, en esta estación están en auge y comblados de energía, por lo que es lógico pensar que es el momento de ponerlos a trabajar y poner el acento en ellos, particularmente en el intestino grueso. No olvidemos que la flora intestinal es responsable de un 70% de la inmunidad del organismo, por lo que nos conviene que esté sana para encarar el invierno. Por otro lado, según la teoría de los cinco elementos en la que está basada la MTC, el elemento Metal está posición de dominación con respecto al elemento Madera, al cual corresponde el Hígado, por lo que protegeremos y reforzaremos también este órgano o sistema, crucial, en todo caso, en un proceso depurativo.

La estación otoñal es, además, ideal para este tipo de proceso pues, como en primavera, el clima no es muy extremo (ni demasiado frío ni demasiado calor).

Drenaje de los emuntorios
Cuando nos planteamos una cura depurativa, el primer paso y más importante es, sin duda, dejar de intoxicarse. Para ello, es conveniente mirar el calendario y reservarse un mínimo de 7 días sin demasiados compromisos, en que podamos dedicarnos a hacer limpieza interna. A partir del primer día deberíamos abstenernos de las substancias potencialmente tóxicas de consumo cotidiano como café, azúcar, alcohol, grasas (sobretodo animales), productos lácteos, alimentos procesados, alimentos refinados (harinas blancas) y cualquier substancia potencialmente tóxica. Durante siete días nuestra alimentación debería basarse en
fruta, verdura, legumbres, cereales completos, frutos secos, algas y, en último término, carne y pescado blancos.

Recordemos que la Naturaleza nos proporciona en cada estación aquello que es necesario y conveniente, por lo que privilegiaremos los alimentos de temporada como coles, brócoli, calabazas y calabacín, apio, zanahoria, remolacha, espinaca, puerro, pimiento, hinojo, chirivía, berro, mandarina, manzana, uva, pera, pomelo, piña, kiwi, ciruela, higo y nueces, principalmente. No olvidemos que la eliminación de alimentos "pesados" debe hacerse de manera progresiva los primeros días de la cura, así como el retorno a la alimentación habitual, retomando la carne y productos animales en el último día de la cura.

También debe tenerse en cuenta que en otoño las temperaturas empiezan a descender y la energía a interiorizarse, por lo que no nos convienen demasiado los zumos y los alimentos crudos, sino los caldos y las cocciones un poco más lentas, pues los alimentos cocinados son más fácilmente digeridos y aportan calor al organismo. Además, al Pulmón no le gusta la sequedad, según la MTC, por lo que cuidaremos de mantenernos hidratados con bebidas y caldos calientes. Por último, en cuanto a la alimentación, el sabor del elemento Metal es el picante, por lo que añadiremos un poco de pimienta u otras especias para estimular su energía.

Intestinos:
Una vez establecida una alimentación adecuada, pondremos los intestinos a trabajar pues, a pesar de no tener consciencia de ello, aproximadamente un tercio de la población padece de estreñimiento, pues se considera un tránsito normal dos visitas al cuarto de baño por día, o bien una vez por comida, frecuencia poco frecuente en la mayoría de la población. Por lo que esta es una oportunidad única para resolver este problema o, si el problema no existe, pedirle al colon una evacuación extra. Entre las estrategias que podemos adoptar para apoyar los intestinos encontramos:

- lavativas: enemas de farmacia, o, para los más osados, hidroterapia del colon, en un proceso depurativo podemos realizar una al principio y otra la final de este periodo,
- plantas: plantago, malva, fresno, lino, cáscara sagrada, sen, romero, tomillo, salvia, anís, hinojo o comino, en infusión o en la alimentación,
- salvado de avena, de trigo o de cebada, laxantes mecánicos tradicionalmente usados para estimular el tránsito,
- aloe vera en zumo o en jalea, otro laxante pero también cicatrizante de los intestinos de gran poder depurativo,
- zumos o extractos de higo, ciruela o ruibarbo, igualmente de acción beneficiosa para el tránsito.

Pulmones:
También pertenecen al elemento Metal, según la MTC, por lo que tienen igual protagonismo en la depuración de esta estación. Cabe recordar que, a diferencia de la alimentación, la cual podemos elegir y controlar hasta un cierto punto, la calidad del aire que respiramos no depende directamente de nosotros, pues la polución ambiental es un problema global y, a no ser que decidamos mudarnos a un lugar poco poluto, como Bután por ejemplo, el margen de maniobra sobre lo que respiramos es mínimo. Motivo de más para no olvidar este emuntorio, sobretodo en otoño. Entre los aliados, se encuentran:

- la sauna húmeda o Hammam, pues recordemos que el elemento Metal no ama la sequedad, por lo que
respirar aire caliente ayudará a mantener las mucosas pulmonares humedecidas,
- aumentar la ingesta de agua, a temperatura ambiente o caliente, con el objetivo, igualmente, de conservar la hidratación,
- N-acetil-cisteína o NAC, aminoácido no esencial de acción mucolítica que fluidifica las secreciones pulmonares, captando y expulsando toxinas y detritos,
- la inhalaciones de aceites esenciales de plantas aromáticas, como el Eucalyptus Radiata, de acción expectorante, la Lavanda Aspic (espliego) de acción antitóxica y con efecto beneficioso para las vías respiratorias, o la Ravintsara, aliada de la esfera ORL,
- infusiones de plantas medicinales como el Gordolobo (Verbascum thapsus), de acción desintoxicante de los pulmones.

Hígado:
Como se ha dicho, por la relación de dominación del elemento Metal sobre el elemento Madera, al que corresponde el hígado, reforzaremos este para protegerlo y ayudarlo a realizar una de sus funciones más conocidas, que es la detoxificación. Para ello podemos utilizar:

- platas medicinales como la alcalchofera, el cardo mariano, la raíz de diente de león o el desmodium (el cual beneficia también los pulmones), ya sea en infusión, decocción o en comprimidos,
- algas, como la Chlorella, especialmente rica en clorofila, de acción equilibrante del pH del organismo, detoxificante de metales pesados y renovadora de la sangre.

Riñones:
Aunque no insistiremos en los riñones en otoño, pues los caldos e infusiones van a ejercer un efecto diurético de todos modos, podemos añadir esta semana depurativa algunas plantas de acción renal en nuestras infusiones, como por ejemplo la cola de caballo, la hoja de diente de león, la bardana, la gayuba o el abedul.

Piel:
Dicen que la piel es el tercer pulmón y, en cualquier caso, un emuntorio más que hay que poner a trabajar cuando hacemos limpieza, por lo que una exfoliación corporal acompañada de una sauna, al principio y al final de esta semana, ayudará a nuestros poros a eliminar toxinas a través del sudor y del sebo. Plantas como la bardana (Arctium lappa) propiciarán esta función de la piel.

Recordar, finalmente, que una cura depurativa en otoño es también una oportunidad para "dejar ir" a nivel emocional o, al menos, reflexionar respecto a aquello que retenemos y que ya no nos sirve, para poder dejar paso a lo nuevo y vivir en harmonía con los ciclos de la naturaleza.

martes, 26 de septiembre de 2017

Reflexología y tiroides

Con motivo de la Semana Mundial de la Reflexoterapia, he tenido el placer de ofrecer dos jornadas en el seno de Bio c'Bon en Toulouse, tienda de productos orgánicos y complementos alimenticios, en que sus clientes han podido disfrutar de pequeñas sesiones introductorias de veinticinco minutos para conocer esta técnica. Yo he tenido la oportunidad de comprobar, de nuevo, que los pies pueden hablar del cuerpo literalmente.


Para aquellos familiarizados con la cartografía de los puntos reflejos del pie, la foto habla por sí sola. Para los neófitos explicaré que, aún existiendo diferentes mapas en reflexoterapia, el dedo gordo del pie corresponde a la cabeza, y la base del mismo corresponde al cuello, situándose, en general, la glándula tiroides en esa zona, aunque puede expandirse hasta la articulación del primer metatarso con la falange. En cualquier caso, vinculamos la base del primer dedo con todo lo correspondiente al cuello, por lo que una anomalía (dolor, enrojecimiento, endurecimiento, crepitaciones) puede indicarnos una alteración a ese nivel. 

Pero es raro encontrar un signo tan claro y evidente como el que una de las clientas de Bio c'Bon vino a revelarme. En la pequeña anamnesis o interrogatorio previo al masaje (para prevenir contraindicaciones mayores) la clienta no mencionó enfermedades graves, sin embargo, al observar sus pies no pude menos que pensar en un bocio "reflejo" manifestado en las extremidades en lugar de en el cuello. Al preguntarle por el estado de su tiroides me respondió que, efectivamente, ella y todas las mujeres de su familia sufrían de una forma u otra de hipertiroidismo. Cuando le informé sobre la relación entre el punto del pie y la tiroides no se mostró sorprendida pues, me contó, que bajo estados de estrés, o cuando siente que sus niveles tiroideos se alteran, los pequeños bultos en sus dedos podales, se hinchan.

Después de casi veinte años de práctica reflexológica, no es que necesite más pruebas de las conexiones reflejas del cuerpo, pues he podido comprobar estos vínculos en repetidas ocasiones, tanto a nivel diagnóstico como terapéutico. Pero no puedo dejar de maravillarme cuando me encuentro con evidencias contundentes e irrefutables de este tipo, al margen de que un tratamiento reflexológico pueda ayudar a sanar o no una condición similar. Yo apuesto a que si.

En fin, celebro un año más la Semana Mundial de la Reflexoterapia con este regalo, mucho más que anecdótico, que reafirma mi convicción en la sabiduría del cuerpo, su manera de comunicar, si sabemos escucharle, y las posibilidades naturales y alternativas de abordar nuestra salud. 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Flores de Bach y Nutrición XIX: Larch, no puedo.

Ponerse una meta en questión de alimentación, es un reto que a algunos motiva y propulsa, y a otros asusta. Existe además un tercer grupo de individuos que ni siquiera se lo plantean pues parten de la base de que no están dotados para un cambio de dieta. A ellos, Bach les dejó Larch.


Ya se trate de pasarse al vegetarianismo, abandonar el gluten o evitar los alimentos hipercalóricos, un nuevo planteamiento dietético necesita de una cierta determinación y confianza en uno mismo, pues ningún cambio es fácil, y son precisamente estas cualidades de las que carecen los individuos Larch. Basándose a menudo en experiencias negativas pasadas, no se creen capaces de decir no a las tostadas con mantequilla o al bocadillo de mortadela, pues, bajo su opinión, simplemente no tienen ni la fuerza de voluntad ni el arrojo necesarios.

Olvidan que cada nueva experiencia nos ofrece nuevas oportunidades y que ya no somos la persona que éramos hace seis meses. Se subestiman (en general, o en una faceta concreta de su vida, en este caso, la alimentación), e infravaloran su imaginación y capacidad de estrategia para afrontar el desafío de un cambio en los hábitos culinarios. Paradójicamente, esta apreciación negativa de sus aptitudes está infundada, a pesar de los posibles fracasos anteriores, pues suelen ser individuos con un talento superior a la media, quizás traumatizados por el acoso de envidiosos en el pasado. Lo peor es que se comparan con otros, admirando sin resentimiento aquellos que triunfan en su cometido, lo que les hace sentirse aun más inferiores.

En efecto, en estado positivo, los individuos Larch recuerdan que un fracaso es una oportunidad de aprendizaje en el camino hacia un objetivo, que nos enseña algo más de nosotros mismos y nos mueve a buscar otras maneras de hacer, o, en este caso, de comer. Redescubren su creatividad en la cocina para substituir ingredientes, inventar recetas y evitar las ansias de dulce. Encuentran de nuevo su tenacidad y se perdonan las recaídas, entendiéndolas como una parte del proceso y no como el final fatal del mismo. Entienden también que el proceso de cada uno es personal y que no podemos medirnos en función de los logros de los demás.


Finalmente, Larch nos recuerda que el amor propio y el sentimiento de valía son incondicionales y no dependen de triunfos o fracasos ni propios ni ajenos, y que deben alimentarse todos los días si queremos llevar una vida tranquila y feliz.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Piojos y liendres: remedios naturales

Se acerca el comienzo de un nuevo año escolar y aquellos con joven descendencia se disponen a equipar a sus retoños con lo necesario para afrontar los desafíos del curso que empieza: libros, libretas, lápices, chandal y carpetas. Sin embargo, no son sólo conceptos intelectuales, que los pequeños van a tener que afrontar: los parásitos de cada año los esperan a la puerta de la escuela para poblar sus cabezas. ¿Los hemos preparado para combatir piojos y liendres?


Por supuesto, el mercado propone numerosas soluciones en forma de champús, esprays y lociones. Sin embargo, para aquellos que quieren evitar a sus pequeños una nueva dosis de substancias químicas, a menudo agresivas y con posibles consecuencias para la salud, existen soluciones más naturales y bien eficaces.

Debe saberse, de entrada, que la presencia de piojos no indica necesariamente una falta de higiene, pues estos pequeños parásitos sin alas (Pediculosis humanis capitis) se desplazan fácilmente de un individuo a otro por puro contacto y proliferan rápidamente, la hembra pone de 5 a 10 huevos por día. Las liendres, el bébé del piojo, se engancha solidamente cerca de la raíz del cabello gracias a una substancia pegajosa que dificulta su eliminación, incluso con el cepillado. Los champús convencionales no afectan a estos insectos, los cuales no son peligrosos para la salud ni transmiten enfermedades, pero causan las conocidas molestias de picazón y descamación de la piel. Los lugares cerrados y compartidos, como las aulas, ofrecen condiciones ideales para su proliferación.

Prevención
Como siempre, la prevención es la clave, y para ello contamos con varias estrategias:
  • El aceite esencial de Lavandín Super o Lavandula hybrida constituye un excelente repulsivo. Es una esencia poco alergénica, por lo que podemos aplicar unas gotas directamente en la nuca y las sienes (siempre es mejor hacer antes un test en el pliegue del codo), o bien añadirlo a un champú neutro para el lavado regular del cabello (20 gotas en total de aceite esencial por 100ml de champú). Se le puede añadir también aceite esencial de Geranio o Pelargonium graveolens, otro gran repelente de insectos. También podemos confeccionar un espray con 70ml de alcool de farmacia, 30ml de agua y veinte gotas en total de estos aceites, para rociar la cabeza del niño.
  • En caso de cabello largo, es una buena idea recogerlo en un moño o coleta para evitar el contacto con el cabello de otros niños.
  • Aún sin síntomas evidentes, es necesario inspeccionar el cabello regularmente.
Tratamiento
Una vez instaurada la infección, podemos tratar con varias acciones paralelas:
  • Lavado con un champú neutro al que hayamos añadido, como antes, aceite esencial de Lavandín Super (Lavandula hybrida), Clavo (Eugenia carophylata), Orégano de Grecia (Origanum heracleoticum) y/o Árbol del té (Melaleuca alternifolia). La proporción será, nuevamente, de 10 gotas de aceite esencial en total por 100ml de champú.
  • Mascarilla capilar a aplicar antes del lavado, que contenga aceite de coco, que asfixia los piojos (aunque no tiene efecto sobre las liendres) y/o aceite de neem, insecticida natural ampliamente usado en Asia, eficaz contra los piojos y que puede alterar el desarrollo de las liendres. A estos aceites vegetales, que nos servirán de base de la mascarilla, podemos añadir la misma mezcla de aceites esenciales indicados para el champú, en una proporción más elevada: 50 gotas en total de aceite esencial por 100ml de aciete vegetal. Alternativamente, podemos confeccionar una mascarilla con 10ml de vinagre de alcool blanco (otro gran aliado contra estos parásitos) y 10ml de aceite de oliva, y añadir 8 gotas de aceite esencial. En ambos casos debe aplicarse la mezcla sobre el cuero cabelludo, cubrir con un plástico y dejar actuar durante 20 minutos. Lavar despúes con champú.
  • Utilizar el peine específico para eliminar liendres, pues estas, como se ha dicho, se enganchan fuertemente y son difíciles de retirar. 
Se aconseja repetir una semana más tarde y luego al cabo de dos semanas, pues si algunas liendres sobreviven, la infección puede recomenzar.

No deben olvidarse los objetos que están a menudo en contacto con la cabeza del niño, como gorros, bufandas, cuello de abrigo, diademas, fundas de almohada entre otros, lavarlos a menudo y rociarlos con el espray casero anti-piojos. 

También es una buena idea inspeccionar el propio cuero cabelludo y tomar precauciones, pues los indeseables intrusos no distinguen edades y pueden bien acabar poblando nuestra propia cabeza.