miércoles, 26 de noviembre de 2008

EL CAMINO DEL MAR AZUL

El Camino del Mar Azul, es la traducción literal de “Azamara Journey”, siendo “Azamara” una palabra compuesta por “Aza”, azul, y “mara”, mar en griego, y “Journey” la palabra inglesa que indica un camino, un trayecto, un viaje. Así que me encuentro en este viaje a través de un mar azul donde el espacio y el tiempo son muy relativos, esgrimiendo mis agujas de acupuntura al ritmo de las olas, que están bastante bravas últimamente, por cierto.

Efectivamente, aquí la vida no se cuenta por semanas ni meses sino por cruceros. Hasta ahora han sido cruceros de 10, 11 o 12 días, pero el próximo, en que cruzaremos el Atlántico, es de 2 semanas, una de las cuales la pasaremos en el mar, sin tierra a la vista. En cada crucero sube un número de gente y se bajan al final del crucero, donde vuelve a subir otro grupo. Así, para nosotros no hay miércoles ni domingos, sino “embarcation days”, “sea days” o “port days”.

El más temible y a la vez emocionante es el embarcation day, en que suben nuestros nuevos huéspedes y hay que recibirlos y convencerlos de que contraten nuestros servicios en el Spa. Para algunos de los servicios que ofrecemos, como la Acupuntura, usamos un “modelo”, un miembro del personal del barco que no trabaje ese día, el cual recibe el servicio a puertas abiertas, para que los huéspedes vean lo que hacemos. Así, en el último embarcation day tuve a Alex, un músico ruso que estuvo 2 horas estirado pacientemente en la camilla, todo repleto de agujas primero en la espalda, con la lámpara de calor, luego boca arriba, con la electro, y finalmente en la oreja. El pobre salió desorientado de la consulta. En este día, intento hablar con el máximo número de huéspedes, les invito a una consulta gratuita para el diagnóstico por el pulso y la lengua, y así es como consigo citas para los primeros días.

En los “sea days” o días en que no paramos en puerto sino que navegamos, como todos los huéspedes están a bordo, doy seminarios sobre Medicina Tradicional China. Normalmente son dos por día, uno por la mañana y otro por la tarde. El primero siempre es introductorio, y los otros son sobre Acupuntura y Artritis, Acupuntura y dolor de espalda, y Aurículopuntura y Hierbas Chinas. Son gratuitos, pero la idea es convencerles de las maravillas de la Acupuntura y de las Hierbas, para que reserven cita o compren el producto. Así es como consigo trabajo para el resto del crucero. Si el sea day no es hasta la mitad del crucero, unos días antes pongo una paradita en un lugar de paso, entre las tiendas y el restaurante principal, invitando al diagnóstico gratuito de pulso y lengua, a ver si rasco algo más. También hemos estado haciendo mercadillo, en que todos los negocios del barco ofrecen algo a 10$. Yo ofrezco sesiones de 10 minutos de aurículopuntura, en que les pongo las semillas en la oreja. Es una ganga, considerando que una visita de 1 hora de acupuntura cuesta 150$ aquí en el barco. Pero en este sistema capitalista extremo hay que hacer lo que sea para conseguir clientes, ya que cobro exclusivamente comisión y propina, no tengo sueldo base, por lo que dependo directamente de mi capacidad para atraer clientes, ya que además, la publicidad en este barco, está bastante limitada. Además, me dan un objetivo o “target” de dinero que tengo que hacer cada crucero, por lo que no sólo tengo la presión de que si no trabajo no cobro, sino que me presionan desde Miami ya que si yo no produzco, ellos no ganan.

Los “port days” es cuando tengo la oportunidad de salir y desconectar un poco, visitar lugares bonitos y pisar tierra. Aunque siempre tenemos que estar de vuelta al barco sobre las 5 o 6, depende el día, a veces antes, a veces más tarde, ya que navegamos cada noche. De vez en cuando el barco para una noche entera en algún puerto, pero desde que estoy aquí, esto sólo ha sucedido el mismo día que llegué, en Venecia, y estaba tan cansada y jet-lag esa noche, que ni bajé a ver la ciudad. Y creo que no va a volver a suceder en todo el tiempo que voy a estar aquí.

Por contrato, tengo que trabajar 52 horas por semana, con un día y medio libres, lo cual parece mucho pero en realidad es privilegiado si lo comparamos con las 72 horas que trabajan las chicas del Spa, con tan sólo un día libre. Además, teniendo en cuenta que de mi camarote a mi consulta sólo hay 6 pisos en ascensor, que no tengo que cocinar, ni limpiar, ni hacerme la cama, y que para socializar tampoco tengo que desplazarme (el bar del personal está un piso por debajo de mi habitación), la verdad es que la vida es bastante más sencilla aquí que en tierra, y las 52 horas no parecen tantas. Como decía, aquí el espacio y el tiempo son bien relativos.

Y esta es mi rutina, a la que, después de un mes y medio, parece que me he acostumbrado. De hecho, estoy tan metida en ella que cuando vuelva a vivir en tierra me va a parecer una frivolidad el tener un fin de semana libre.

domingo, 26 de octubre de 2008

Acupuntura a bordo



Primera semana en mi consulta flotante, a bordo del Azamara Journey, navegando por el Mediterráneo.

Escribo desde una terraza con vistas al mar en Sorrento, Italia, y a cierta distancia veo anclado mi nuevo hogar. Desde aquí se ven las ventanas de mi consulta, que van de techo a suelo, por delante de las cuales he visto pasar Venecia, Koper, Dubrovnik, Split, Bari, varias islas y hasta un humeante volcán.

La verdad es que los primeros días estuve demasiado ocupada ubicándome en el Spa, orientándome dentro del barco, intentando memorizar nombres y caras y superando el jet-lag como para disfrutar realmente de las vistas. Ayer fue el primer día que experimenté el placer de insertar agujas mientras surcábamos las olas.

Y parece que los pacientes lo disfrutan bastante también. Teniendo en cuenta mi relativa experiencia como acupuntora (aunque lleve ya diez años dedicándome a las Terapias Alternativas), estoy viendo asombrosos resultados. Ya nos dijeron en el training en L.A. que, por algún motivo, los pacientes responden mejor a la Acupuntura a bordo que en tierra. Pero nos vendieron tantas motos en el training, que no sabía si creérmelo. Sin embargo, parece ser cierto. En la semana que llevo aquí ya he visto un par de dolores de espalda crónicos desaparecer tras una sola sesión, y a un paciente que cojeaba, saltar por el pasillo. Estoy soprendidísima, sólo espero que no se trate de la suerte del principiante, sino de los beneficios que aporta el tratarse con acupuntura delante de una ventana con vistas al mar, a bordo de un crucero.

Lo que sí debió ser suerte del principiante fue lo que sucedió en mi primer seminario. Hacia el final de la charla, se nos unió la esposa de uno de mis “milagros” y comentó ante mi pequeña audiencia cómo su marido se había librado de su dolor de espalda de años, tras una sesión de acupuntura conmigo. Pero no sólo eso, sino que en ese preciso momento apareció el marido que, sin saber que estábamos hablando de él, se dirigió a mí, alzó sus pulgares y dijo en voz bien alta “¡¡¡maravilloso!!! Quedé como una reina.

Sólo espero que las cosas sigan así, vayan a mejor, y poder superar el reto continuo que está suponiendo esta surrealista experiencia.

martes, 30 de septiembre de 2008

ECONAT




Los dias 18, 19 y 20 de setiembre ha tenido lugar en el Palacio de Congresos de Madrid la feria ECONAT. Esta iniciativa de "Natural" (Revista y tienda ecologica) ha reunido a un considerable numero de expositores, ponentes y visitantes, en un interesante intercambio de charlas, productos y novedades en el sector de las terapias naturales.

Mi participacion ha sido como ponente con una charla de una hora y cuarto acerca de la adiccion al azucar, tema sobre el que escribi mi tesis de Naturopatia. Acompane mi ponencia con una presentacion en power point de 72 diapositivas que acabe de preparar a mi vuelta de Vietnam, en poco mas de una semana, a la vez que me reincorporaba al trabajo y ultimaba el papeleo para mi posterior viaje a los EEUU. Todo muy precipitado pero aun asi creo que consegui ofrecer una conferencia amena e interesante. Al final de la misma, varias personas alzaron sus manos para comentar o hacer preguntas y, una vez finalizada, unos cuantos oyentes se acercaron a pedirme la tarjeta.

Por otro lado, tambien participe en el congreso ofreciendo diagnostico iridologio de 10 minutos en un estan de "Natural", junto con otros terapeutas. Fueron sesiones de 3 horas y media, sabado y domingo, en que tuve oportunidad e ver, uno tras otro sin cesar, un sinfin de pares de iris con el retrato de sus respectivos portadores. En algunos casos, los diagnosticos fueron tan precisos y acertados que parecia una visionaria mas que una iridologa.

Mi companero de promocion de CENAC Rafael Jimenez, autor del libro "?Por que consumir alimentos ecologicos?" tambien participo en el congreso, con su ponencia "lacteos versus humanos", verdaderamente interesante, informativa y bien documentada.

Fue una experiencia intensa, un poco estresante, pero muy gratificante, y sobretodo una buena practica para mi proxima aventura profesional como acupuntora en un crucero, ya que parte del trabajo consiste en dar charlas sobre Medicina Tradicional China. Lo leereis proximamente aqui en el blog.

domingo, 17 de agosto de 2008

Acupuntura, un juego de niños


Sin duda alguna, lo que más me ha impactado de esta experiencia en el hospital, son los niños. Ellos constituyen una buena parte de la clientela y, al igual que los adultos, reciben tratamientos diarios de media hora de electro y farmacopuntura. Parece que no existe límite de edad, pues los he visto con pañales y, para estos, la técnica es la misma, así como el tamaño y grosor de las agujas: enorme. Algunos lloran nada más entrar en la sala, porque oyen a los otros llorar, porque ya saben a lo que vienen, o por los dos motivos. Otros tan solo lloran mientras el médico los pincha, lo cual no suele durar más de un minuto, tiempo en el cual se les clavan hasta 20 agujas. La mayoría se calman una vez tienen la electro puesta y aguantan bastante relajados la media hora de tratamiento que, por experiencia propia, es bastante molesta. Luego, cuando les inyectan los fármacos en los puntos de acupuntura, vuelven a llorar, y debe doler bastante ya que a muchos hay que sujetarlos entre dos o tres adultos para poderles aplicar la inyección.

Pero mi heroína es una niña de cinco anos, la cual ha estado viniendo desde que estoy yo aquí  y que aguanta estoicamente sin gesticular ni pestañear siquiera, tanto las agujas como la electro como la farmacopuntura. Es todo un ejemplo.

Muchos de los niños están aquí por retrasos en el crecimiento, a menudo debido a problemas durante el parto, especialmente los que vienen de zonas rurales. También se ven bastantes casos de parálisis faciales por ataques de viento (según la Medicina Tradicional China), lo cual no es de extrañar dado el clima de este país y el abuso generalizado de ventiladores y aires acondicionados. También hay casos de malformaciones físicas  e incluso he visto un caso de depresión infantil por traumas familiares. A este ultimo lo llamamos "el pequeño Buda" debido a la postura que adopta cuando tiene las agujas puestas, y a la impasibilidad con que aguanta el tratamiento.

Es también remarcable la actitud de los acompañantes y familiares. Mientras a cualquiera de nosotros, occidentales, familiarizados o no con la acupuntura, se nos partiría el alma de ver a nuestros retoños convertidos en muñecos de vudú conectados a corrientes eléctricas por un entresijo de cables, estos padres y abuelos vietnamitas contienen sonrientes a sus niños mientras los pinchan, y luego los consuelan con palabras cariñosas al oído  Lo mismo sucede con los médicos y enfermeros, que son a la vez tiernos pero implacables a la hora de aplicar la terapia. Después de todo, obtienen muy buenos resultados, y es por su bien.

Yo guardo un par de fotos de estos pequeños valientes, para mostrar al próximo grandullón que me llore en mi consulta.

miércoles, 13 de agosto de 2008

En el departamento de medicina general


Ya voy por mi segunda semana en el hospital. Ahora estoy con el Dr. Hoang en el departamento de "planning" (aunque no se por que lo llaman así) y hacemos la clinica en ingles. Hoang es un vietnamita alto y corpulento (no como la mayoria de sus paisanos), que habla un ingles dudoso y lleva el escudo del Barca en la pantalla de su mobil, para mi sorpresa. Supongo que a el tambien se le hace dificil mi acento, ya que a la pregunta "?cual es este punto, Huang?" me contesta "yes". Pero lo tengo para mi sola. La sala donde trabajamos (bueno, de momento él trabaja y yo miro) tiene 3 escritorios, donde pasan consulta, 7 camillas, un lavamanos y varios armarios donde guardan material.



He contado 5 medicos, 7 estudiantes (vietnamitas), 3personas de limpieza y yo por ahi en medio. A menudo hay mas batas blancas que pacientes. En cada camilla hay un adulto, o bien dos ninos con sus correspondientes familiares. No usan papel de camilla, las agujas se reusan en algunos pacientes, sobretodo en los ninos, y todo tiene un aspecto muy poco higienico, la verdad. Sin embargo insisten en que no ha habido infecciones en el hospital. Tampoco creo que me lo contasen. Hay mucho bullicio en la sala a primera hora de la manana, por el ruido del trafico de la calle, ya que las ventanas estan abiertas de par en par, y por el llanto de los ninos mientras los pinchan. Empezamos a las 8 y para las 10:30 ya estamos acabando. Hacia las 11:30 se hace el descanso para comer y continuan por la tarde. Yo a las 2 tengo clase teorica con el grupo de espanoles, de martes a jueves. Lunes y viernes tengo la tarde libre, o sea que de las supuestas 8 horas diarias hacemos 5, 3 o menos, ya que la puntualidad no es algo que caracterice la cultura vietnamita. Por un lado me molesta que no cumplan lo pactado, pero por otro creo que ya tengo suficiente.

Vemos muchos casos de bracalgia, lumbalgia, ciatica y paralisis faciales, con lo que los diagnosticos y tramatientos son parecidos. Usan agujas muy gruesas y largas y aplican electopuntura a todos sin excepcion. Esta es la particularidad de la acupuntura en Vietnam, asi como el uso de farmacopuntura: inyectan generosas jeringuillas de Vitamina B, novocaina o cerebrolysin en puntos como el 16DM(nuca), el 11 IG (brazo) o el 6B(pierna). Excepto los ninos, nadie se queja. Reciben tratamientos diarios de lunes a viernes, en periodos de 1, 2, 3 meses o mas, con descansos de 15 dias al cabo de cada mes. Pese a ser un hospital publico, los pacientes pagan por su tratamiento. El de los ninos esta subvencionado.

Por ahora he anotado muchas cosas pero practicado poco, pero no soy la unica, hay una estudiante en esta sala que, despues de 6 anos de estudio en China, todavia no la dejan pinchar. Espero que a mi no me hagan esperar tanto.

martes, 5 de agosto de 2008

"House en las misiones"



Estoy en Hanoi, capital de Vietnam. He venido a hacer un curso de acupuntura en un hospital publico. Voy a estar tres semanas, llevo 2 dias y, antes de que me acostumbre a esto quiero plasmar las primeras impresiones de recien llegada.

Por suerte el Jet-lag no me ha dado muy duro ya que venia de dos meses super estresantes en Barcelona, y de dos dias de viaje sin dormir bien, asi que al llegar, aguante hasta la noche para dormir de un tiron. Funciono ya que mis biorritmos se han ajustado al nuevo horario y tengo la cabeza fresca.

Lo primero que me vino a la mente cuando llegue al hospital fue una imagen de pelicula de misioneros: un edificio en estado decadente, colas de enfermos, gritas, olor a humedad y confusion general. A parte de que, ni en el departamento internacional habla nadie ingles. Aqui se da una cuenta de que este latin del siglo XXI no llega a todos los recodos del planeta.

El Dr. Dong es un joven crack de la acupuntura, habla ingles, chapurrea espanol, y se mueve con agilidad de un paciente a otro mientras el grupo de estudiantes le seguimos apresurados. Me doy cuenta de que el concepto de modales en estos lugares del mundo no es el mismo que en occidente por su forma de hablarnos y porque habla por el mobil mientras atiende a sus pacientes, o en medio de cualquier explicacion. Nos observo, perseguiendole de sala a sala, con nuestras batas de medico que nos quedan grandes (en todo el sentido de la palabra), encajando su brusquedad oriental y no puedo evitar pensar en House.

Por de pronto solo observo, los otros llevan ya una semana pero tampoco han hecho mucho mas. En principio yo tenia que hacer este curso sola y en ingles, pero por algun motivo me ha metido en este grupo, que esta bien, pero creo que seria mas interesante del otro modo. Vere si hablo con el. De momento me conformo con empaparme del ambiente, contrastar, escuchar, oler, intentar entender, en fin, es mucha informacion para empezar.

lunes, 4 de agosto de 2008

Vietnam - envuelta en un cumpleanos

Baje a cenar otra vez al barecito de noodles del otro dia, ya que el lugar es muy autoctono y existe la opcion vegetariana. Me sente en el extremo de una de las dos unicas mesas alargadas, ocupada en parte por otra gente, todos lugarenos, con mis humeantes noodles y mi Hanoi Beer, tranquilita, y mientras saboreabalos tallarines picantes y mentolados, empezo a llegar gente. Se fueron sentando en los espacios libres de las mesas, hasta que quedaron las dos llenas, y todos hablaban entre ellos. Despues de su tercer brindis, me he dado cuenta de que se trataba de una celebracion. Por la disposicion de las mesas, una al lado de la otra, aunque me sente, como he dicho, en el extremo de una de ellas, al juntarlas, quede de repente en medio y, ademas, del lado de la pared, con lo que me vi engullida por su fiesta. Al cuarto brindis alce mi cerveza tambien, por educacion, y el guaperillas de delante mio, se apresuro a chocar mi botella con la suya, con una sonrisa. Ahora era inevitable entablar algo de conversacion, y les pregunte que celebraban. Me dijeron que el cumpleanos del hijo de una de las chicas, y que eran todos amigos del instituto que se seguian reuniendo para estos casos. Eran de la quinta del 72, como yo. Mis noodles y mi cerveza se acabaron, pero el guaperillas insistio en que me pidiese otra. Yo estaba muy divertida con la anecdota y parecia ser que ellos tambien (supongo que no contaban con una invitada caucasiana para la celebracion), asi que, despues de negarme brevemente a la segunda cerveza,le dije "venga vale!" y me pedi otra. Poco a poco los otros se fueron animando y me fueron preguntando cosas, a la vez que seguiamos brindando. Fui a buscar la camara para inmortalizar el momento, pero me la habia dejado en el hotel! Asi que intente, a pesar de la zozobra de las dos birras, gravar en mi mente el jolgorio y las risas orientales de mis amigos espontaneos. Estuvimos asi un rato mas, hasta que de repente se levantaron todos de golpe, se despidieron y se fueron. Tengo que confesar que me quedo un gran vacio tras su marcha, despues de tanto jubilo, pero una divertida anecdota.

jueves, 24 de julio de 2008

Artículo de Julio para "Àrea Besós" - Mare Nostrum, Madre Nuestra

Cuenta una leyenda familiar mía que cuando mi tía (ahora sexagenaria) tenía tres años, desarrolló meningitis. Los avances científicos de la época, o quizás las posibilidades económicas de mis abuelos en plena postguerra, no daban para combatir la enfermedad así que los médicos auspiciaron la muerte de la niña a muy corto plazo. Presa de la desesperación, mi abuela buscó, como sigue haciendo mucha gente en casos perdidos, ayuda en lo alternativo, y halló un curandero. Este, tras una breve visita y diagnóstico, mandó traer agua de mar de la Barceloneta, se la administró a mi tía y al cabo de unos días se produjo el milagro: salió vivita y coleando del percance hasta hoy, y espero que por muchos años todavía. Eso sí, le quedó un grado de sordera como secuela lo cual, comparado con la muerte, es una ganga.

Quizás sea porque la vida en este planeta se originó en el mar, que nuestro organismo lo reconoce como una gran madre generadora de vida, nutritiva y sanadora. Este es un hecho conocido desde los días de Platón, el cual también sanó de una enfermedad gracias a una “cura marina”. Sin embargo, esta terapéutica se perdió en el tiempo hasta que fue recuperada a finales del siglo XIX por un filósofo francés, René Quintón, el cual curó de tuberculosis con este mismo tratamiento, inspirado por los textos de Platón sobre la mencionada cura. Tras la experiencia, Quintón investigó y publicó sus hallazgos sobre las propiedades terapéuticas del agua marina, otorgándole gran popularidad y divulgando su uso, llegando a ser registrado como un medicamento bebible, inyectable y de uso tópico, en el Laboratorio Nacional de Control de Medicamentos de Francia, por la época de la Segunda Guerra Mundial. Pese a ello, en 1982, por desajustes con la normativa europea, este “suero Quintón” como pasó a llamarse, quedó fuera de juego hasta 1994 en que se consiguió registrar, en forma diluida, como complemento dietético, recuperándose así su uso, y no sólo para fines dietéticos.

Efectivamente, este suero marino (en una determinada dilución, que nadie beba agua directamente del mar, o pasará mucha sed) tiene una composición muy similar al plasma sanguíneo de los mamíferos, los humanos entre ellos, aportando nutrientes y un equilibrio mineral óptimo para nuestro propio equilibrio. Por ello se usa en el tratamiento de un gran número de patologías que va desde los problemas de próstata hasta la fatiga crónica, pasando por el asma, la obesidad o la osteoporosis.

Muchos se preguntarán si, dada la polución actual de este medio (y, por desgracia, de todos los medios), es aconsejable ingerir agua de mar. La respuesta es que, como afirman los expertos, los venenos que echamos despiadadamente al mar caen por su peso al fondo, son absorbidos por el placton y las algas, los cuales son comidos por peces pequeños, que a su vez son depredados por peces más grandes como los atunes, siendo el sistema nervioso de estos últimos el depósito final del mercurio, aluminio, plomo y otras porquerías. Es decir, que los polutos no quedan flotando en el mar, sino que se los acaban tragando los peces, siendo mucho más saludable beberse un vaso de este suero que comerse un bocata de atún (a no ser que este venga de una piscifactoría controlada).

Pero los efectos saludables de esta gran madre nuestra, o mare nostrum, no sólo vienen dados por su composición química, sino también por todo lo que implica estar junto al mar: ejercicio físico mientras chapoteamos o paseamos por la playa, baños de agua fría en las piernas, lo cual promueve la circulación, respirar aire puro y cargado de iones negativos (los cuales son positivos para la salud), y baños de sol que, tomados con moderación, estimulan la producción de vitamina D en la piel y la secreción de melatonina, la hormona del buen humor.

Por lo tanto, que nadie escatime baños de mar este verano, aunque esté nublado, ni que sea al lado de Vandellós, y que no piense que su abuela está senil si alguna vez le cuenta que conoció una niña que se curó de meningitis con agua de mar de la Barceloneta. FELICES VACACIONES.

lunes, 23 de junio de 2008

Artículo de Junio para "Area Besós" - Sensible Envoltorio

Aunque este año le esté costando salir de entre las nubes tardías, nuestro emblemático sol, que en tiempos de proliferación turística sirvió como reclamo para atraer nórdicos rosados a nuestras playas, acecha tras los cúmulonimbos dispuesto a dejar nuestra piel como la de esos nórdicos de antaño después de dos semanas de vacaciones, es decir, como las posaderas de un mandril. Y no es que la globalización haya llegado a hermanarnos con nuestros huéspedes vikingos hasta tal punto sino que, desprotegida de una parte de la capa de ozono, esa estrella que junto con el agua hizo posible la vida en nuestro pequeño planeta, hoy nos supone una amenaza.

Desde las quemaduras leves hasta el cáncer de piel, el abanico de riesgos que comporta la sobrexposición al sol es amplio, y del dominio público. Pero aunque nos haya costado poco tiempo pasar de las legendarias cremas potenciadotas del bronceado (de zanahoria, de café, todos nos acordamos, ¿verdad?) al protector solar factor 50, la cultura de playa es algo tan profundamente arraigado en nuestro subconsciente de peninsulares que nada ni nadie podrá evitar que nos revolquemos en la arena, luzcamos palmito, y chapoteemos en la orilla bajo nuestro sol radiante, como siempre, faltaría más.De modo que no nos queda otra que tomar ciertas medidas si queremos preservar la salud de nuestro sensible envoltorio, a la vez que disfrutamos de esas anheladas y bien merecidas jornadas de playa.

Nuestro más potente aliado es, sin duda, la sombrilla. Alternar ratos de sol y de sombra hace que la exposición se reduzca a la mitad, sin privarnos del gusto de lucir percha. Del mismo modo, una visera puede evitarnos una horrorosa nariz pelada, y además, ahora que se llevan las gafas sesentonas a lo Jackie Onassis, ¿por qué no rematarlas con una pamela de las de la época?

Mantenernos hidratados es otra estrategia indispensable si no queremos acabar resquebrajados por dentro y por fuera, o sea que ahora sí que debemos asegurar una ingesta de agua abundante, sobretodo si amenizamos la tarde de playa con unas cervecitas, ya que el alcohol deshidrata aún más.

La vitamina C, panacea de todos los tiempos, no puede faltar en nuestra alimentación en esta época del año, por su importante papel en la prevención de tumores y otras malignidades, debido a su potente acción antioxidante. Cabe recordar que no sólo los cítricos son portadores de esta vitamina sino también la mayoría de verduras de hoja verde, el brócoli, las patatas, los guisantes y las frutas del bosque. Pero teniendo en cuenta la débil aportación vitamínica que suponen los alimentos no-biológicos en nuestros días, debemos destacar la conveniencia, de suplementarse con comprimidos de Vitamina C, sin sobrepasar los 500mg diarios (aunque, como siempre, recomendamos la supervisión de un profesional de la salud). Paralelamente, los betacarotenos, que podemos encontrar en los alimentos de color naranja y amarillo como las zanahorias o los pimientos, ejercen una protección solar natural al estimular la producción de melanina.

Y, por supuesto, la crema. Aunque de poco sirve ponérsela cuando uno ya ha plantado la sombrilla, ya se ha dado un baño, ya se ha hecho unas fotos y, entonces, se acuerda de la crema. Lo mejor es ponérsela antes de salir de casa, y no olvidar ningún rincón (orejas, pies, etc.) para que haga su debido efecto y no quedemos a parches. Ni limitarla a los días de playa: el sol brilla lo mismo lleves el bañador puesto o el vestido de paseo. Es importante proteger el rostro y otras partes del cuerpo que quedan siempre expuestas.
Por último conviene, sin necesidad de ponerse paranoico, prestar atención a las manchas en la piel, nuevos lunares, o viejos lunares que se agrandan, hacerse una revisión de vez en cuando y curarse en salud. Para poder seguir disfrutando muchos años sanamente del gustazo de holgazanear a la orilla de nuestras envidiadas costas. Y si no, que les pregunten a los vikingos.

viernes, 23 de mayo de 2008

Artículo de Mayo para "Area Besós" FLORES PARA EL ALMA

Porque somos muchos los que creemos que los seres vivos no estamos únicamente compuestos de chicha y psique, sino que contamos con un tercer factor más etéreo comúnmente llamado “alma” o “espíritu”, y dado que estamos en el mes de las flores, ¿qué mejor que hablar de esas botellitas marrones con gotero que muchos tomamos (a veces a escondidas), despertando la curiosidad de otros? Se trata de las Flores de Bach.

Este “misterioso” sistema consiste en 38 elixires siendo, cada uno de ellos, un concentrado de la esencia (que no el aceite esencial empleado en aromaterapia) de una flor específica, excepto uno de los remedios, que es agua de manantial. Fue descubierto en los años 30 por un médico y homeópata, el Dr. Edward Bach, el cual se retiró de su profesión, y prácticamente del mundo. para investigar el poder curativo de las flores, con la intención de crear el conjunto de remedios florales al cual, una vez finalizado, dio su nombre, y que se utiliza para modular las emociones.

Cada flor describe una actitud negativa que debemos combatir, pero aporta las virtudes necesarias para contrarrestar estos pecadillos nuestros. En la clasificación de estas actitudes, Bach describió siete defectos básicos en los seres vivos, que no son los siete pecados capitales, sino la soberbia, la crueldad, el odio, el egoísmo, la ignorancia, la inseguridad y la codicia. De la misma manera, describió siete cualidades imprescindibles para el proceso de sanación que son la paz, la esperanza, la alegría, la confianza, la certeza, la sabiduría y el amor. Siguiendo con su afición al número 7, distribuyó los remedios en siete grupos: para los que sienten temor, para los que están indecisos, para los que no tienen interés en las actuales circunstancias, para los que sienten soledad, para los hipersensibles, para los que están desesperados y abatidos, y para los que se preocupan excesivamente por los demás.

Al tomarse en dilución, los remedios florales ejercen en nosotros un efecto energético o vibracional más que físico, sin interactuar con otras substancias químicas como fármacos u hormonas. Esto significa que son perfectamente seguros para embarazadas, bebés, mascotas, e incluso aquellos que estén, pobrecitos, hasta las cejas de medicación. Estarían sólo contraindicados en aquellos bajo tratamiento farmacológico contra el alcoholismo, ya que el concentrado lleva como conservante una pequeña parte de alcohol que, aun siendo segura para bebés (¡tranquilas, mamás!), podría reaccionar a dicho tratamiento.

En un mundo como el nuestro, en que sólo lo científicamente palpable adquiere verdadera credibilidad, explicar el efecto vibracional de las flores, puede resultar un tanto complicado. Sin embargo, como apunta el Dr. Bach, si reparamos en cómo la música nos puede hacer cambiar las emociones y elevar nuestro espíritu sólo con la vibración de las notas, quizás podamos entender que las flores, sin necesidad ejercer un efecto físico en nosotros, pueden modificar nuestro estado anímico.

Y, todos sabemos por experiencia propia lo importante que es el ánimo para la salud física y viceversa, con lo cual, en nuestro camino hacia el equilibrio, siempre debemos tener en cuenta nuestro estado emocional. Y las Flores de Bach constituyen un sistema seguro y económico de apoyar al alma en la resolución de sus conflictos, cuando estos no son tan graves como para consultar con el psicólogo o el psiquiatra.

Después de todo, ¿a quién no le alegra un ramo de flores? Aunque sea embotellado.

miércoles, 23 de abril de 2008

Artículo de Abril para "Area Besós" ¿ABRIL, AGUAS MIL? LA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS

Aprovechando que la crisis del agua está en boca de todos estos días, parece oportuno abordar otro tipo de crisis hídrica que afecta incluso más directamente a un gran porcentaje de la población: la retención de líquidos.

Si en algunos momentos del día nota que le aprietan más los anillos o zapatos, siente una ligera hinchazón en ojos, pies, tobillos, abdomen o piernas, o si ha notado que la presión de los dedos en su piel deja una marca que tarda en desaparecer, es muy posible que su organismo no esté gestionando la circulación de sus fluidos corporales de manera óptima. Sobretodo cuando nota que su orina no es tan abundante ni clara como debería, o sea, que no llueve.

Esto puede ser debido a múltiples causas entre las que se encuentran la insuficiencia cardiaca o renal, un trastorno hepático como la cirrosis, el embarazo, el síndrome premenstrual, la ingesta de fármacos, una insuficiencia venosa, alergias, quemaduras, o traumatismos, aunque a menudo los desequilibrios en la alimentación son la verdadera causa del problema. De cualquier modo, la eliminación de orina (con sus toxinas) es vital para el organismo, así que, más que buscar culpables, conviene buscar soluciones, y medidas preventivas.

Es fácil pensar, a bote pronto, en un diurético que nos solucione el problema rápidamente, sin embargo cabe mencionar que el consumo prolongado de remedios que ejerzan esta acción (tanto naturales como sintéticos) puede provocar en el cuerpo un efecto rebote haciendo que este segregue hormonas antidiuréticas para compensar la pérdida. Por lo tanto, aunque unas infusiones de cola de caballo, abedul, zarzaparrilla o vara de oro, pueden ser de gran utilidad como terapia de choque, es necesario tomar otro tipo de medidas y cambios de hábitos a largo plazo para evitar que el problema se perpetúe o agrave.

En el plano de la nutrición, no sólo es necesario evitar la sal (como todos sabemos), sino los alimentos salados como son el embutido, la pizza, las conservas y las patatas fritas, por ejemplo. El alcohol y la cafeína son también agentes en contra ya que promueven la deshidratación. A la vez, el consumo habitual de frutas y verduras frescas (con gran contenido en potasio, que contrarresta el sodio), ayudará a la evacuación regular y paulatina de líquidos, evitando que se almacenen. Y por su puesto, aunque al contrario de lo que la lógica nos pueda indicar, aumentar la ingesta de agua, para asegurar el óptimo funcionamiento de los riñones.

Por otro lado, el ejercicio dinámico y sobretodo la natación, son excelentes hábitos vitales en cuanto a la movilización de nuestras aguas estancadas. Y como tratamiento corporal, lo más indicado es el Drenaje Linfático Manual, un tipo de masaje sutil que promueve el flujo de los líquidos acumulados en los recodos de nuestro organismo (donde no deberían estar), de vuelta a la sangre, para ser filtrados por los riñones y evacuados felizmente.

Porque, en este caso, podemos provocar la lluvia. Si todo fuera tan fácil.

domingo, 23 de marzo de 2008

Artículo de Marzo para "Area Besós" OPERACIÓN BIKINI

Aunque el tiempo no acompañe, al cruzar la barrera psicológica de la Semana Santa, y con la entrada de la primavera, al menos en los escaparates, comienza la euforia de la “Operación Bikini” de cada año. Se abre la veda de las dietas, cremas y programas de adelgazamiento de todo tipo, con un objetivo común: perder peso lo más rápida y fácilmente posible. Una vez más, encontraremos consejo en revistas, comercios, y anuncios varios, prometiéndonos la panacea para poder calzarnos ese bikini que sólo podría quedarle bien a Bo Derek.

Y aunque enfundarte el bikini de tus sueños sea una motivación perfectamente válida para deshacerse de unos perjudiciales quilos de más, debemos priorizar siempre la salud a la estética y recordar que una pérdida de peso brusca a fuerza de una dieta extrema no es para nada saludable ni, como tod@s sabemos, sostenible.

Por una parte, comer poco no lleva necesariamente a adelgazarse, ya que el cuerpo (que en algunos aspectos sigue en la época de las cavernas) puede interpretar que no hay alimento disponible en nuestro entorno y activar un mecanismo de reserva de energía en forma de grasas, inhibiendo la eliminación de las mismas. Por otro lado, las dietas de 10 días no cambian nuestra relación con la comida, ni nuestros hábitos, por lo que es muy probable que recuperemos el peso tan rápidamente como lo perdimos.

Aunque existe un gran número de corrientes dietéticas, los consejos generales para perder peso, son los de siempre: evitar grasas, alcohol y dulces, comer más verduras, y hacer algún tipo de ejercicio… de por vida. Son incluso aceptables las monodietas de piña u otro alimento una vez por semana. También existen ayudas en forma de comprimidos y jarabes tanto procedentes de la farmacia como de la herboristería, pero una vez más debemos recordar que la automedicación y autosuplementación no son aconsejables en ningún caso, y que deben ser recomendadas por un profesional de la salud. Asimismo, un buen Naturópata puede orientarnos acerca de la mejor opción dietética para nuestra naturaleza y estilo de vida. No hay soluciones absolutas que sirvan para todos, cada persona es un mundo. Y para aquell@s que lo hayan probado realmente todo sin éxito cabe recomendar una visita al médico endocrino para descartar una tiroides hipofuncionante, o un test de intolerancia alimenticia, que pueda estar provocando una retención de líquidos.

Sin embargo, no cabe duda de que la manera más sana y efectiva de encarar el control del peso es partiendo de una actitud positiva, realista y de aceptación frente a nuestro cuerpo, y de una intención comprometida de cambio de hábitos (alimenticios y de ejercicio) a largo plazo. Es decir, para cambiar el cuerpo, hay que cambiar la mente, y sólo respetándonos tal y como somos, podremos mejorarnos. Porque para estar guap@ no hay sufrir, para estar guap@ hace falta ser sensat@ y reconocer lo mucho que un@ vale. Y Bo Derek estaba demasiado flaca, de todos modos.

jueves, 10 de enero de 2008

Artículo de Enero para Area Besós ¡QUE LOS BUENOS PROPÓSITOS NO TE MATEN!

En medio de la resaca post-navideña, recién estrenado el nuevo año y con el ánimo henchido de buenos propósitos, Enero nos invita a expiar nuestras culpas de los excesos de las pasadas fiestas y a empezar una página nueva con el cuerpo limpio. Sin embargo, si decidimos hacer una cura depurativa, es necesario llevar este proceso con sensatez y tener en cuenta una serie de cuestiones:

Par empezar, a pesar de que los días empiezan a ser más largos, y las tardes más soleadas, el frío todavía nos acompaña y lo va a hacer probablemente durante varias semanas, por lo que aquellos audaces dispuestos a todo (o aquellos muy arrepentidos) deben refrenar sus impulsos y evitar ayunos y dietas extremas, puesto que este tipo de depuraciones intensas suponen un gasto de energía al organismo, y éste necesita de dicha energía durante el invierno para protegerse del frío. Por ello, es mucho más aconsejable darle un lavado gentil al cuerpo, adoptar hábitos alimenticios austeros pero sostenibles, y dejar salir gradualmente el cúmulo de toxinas en que se han convertido aquellos deliciosos turrones, licores, y ciertos chorreantes platos salidos del horno.

Por otro lado, aunque es del saber común que el agua todo lo limpia y arrastra consigo la suciedad, un exceso de agua fría, sobretodo en esta estación, puede provocarnos problemas digestivos y enfriar el cuerpo hacia un resfriado. Además, aunque el agua es indispensable para el buen funcionamiento del riñón, en un cuerpo encharcado por la retención de líquidos, forzar la ingesta de agua fría puede ser contraproducente. Es preferible, a la vez que bebemos cierta cantidad de agua a temperatura ambiente, confortarnos con tisanas, que no sólo aportan agua y calor, sino también las propiedades de las plantas que van dentro. Entre las hierbas medicinales más comúnmente usadas para procesos depurativos encontramos el Diente de León, que apoya al hígado y al riñón y nos aporta potasio, la Cola de Caballo, diurético por excelencia y también ahorrador de potasio, el Cardo Mariano, el Boldo y la Alcalchofera, por mencionar algunas.

Además de cambiar el cava por las infusiones, también nos conviene (y probablemente nos apetece) darle un descanso a nuestro distendido estómago y alimentarnos de productos menos grasos, con más fibra y que nos ayuden también a depurar. Nuestras grandes aliadas en la cocina siempre han sido y serán las frutas y hortalizas, ya que aportan agua, fibra, y un sinfín de vitaminas y minerales. Aquellos que vean este grupo de alimentos como una tortura culinaria deberían echar mano a la imaginación y aventurarse a probar cosas nuevas. Efectivamente, comer verdura no significa necesariamente aburrirse ante un plato de judía verde con patatas. Los espárragos trigueros con champiñones, ajo y perejil a la plancha hacen un plato de lo más suculento, digno de un menú de casa rural de tres estrellas, así como las alcachofas al horno (con poco aceite), los calçots (cuidado con la salsa rumescu), o la escalibada, y todos estos son alimentos con alto poder depurativo (diurético y/o laxante), cuando no se comen fritos. Por no hablar de la piña, que como desayuno o tentempié nos endulza naturalmente, y nos facilita la digestión. Aquellos para quienes la mera mención de nuestros amigos los verdes produce náuseas, siempre pueden recurrir a las curas con arroz integral hervido (otro potente aliado), bastante más aburrido, pero más parecido a una paella.

Por último, pero no menos importante, es inevitable hablar del ejercicio físico. El ser humano se nutre de agua, comida y aire, y aunque éste último todavía está disponible de forma más o menos respirable en la biosfera, y lo inhalamos automáticamente, sólo nos beneficiamos óptimamente de él cuando hacemos ejercicio, ya que se expanden nuestros pulmones. Además, con el ejercicio se queman grasas, por supuesto, no os creáis las teorías que corren por ahí diciendo lo contrario. Por ello, vale la pena aprovechar la determinación propia de Enero, y apuntarse (y además ir) al gimnasio. O coger la bici. O estrenar la Wii que nos han traído los reyes. O lanzarse con la batuca. Lo que sea, pero el ejercicio es esencial para hacer limpio. Ahora bien, con calma; a un cuerpo no acostumbrado al ejercicio le puede dar un buen arrechuche después de una sesión desmesurada de spining, y quitársele las ganas para siempre de acercarse a ningún sitio donde haya que calzar bambas. Sobretodo en invierno que, como hemos dicho, el cuerpo se recoge y necesita la energía para mantenerse caliente, a pesar de los aires acondicionados. Así pues, este es un momento idóneo para empezar a coger el hábito, o consolidarlo, de ejercitarse regularmente, e irlo incrementando para llegar al verano a “tutiplén”.

Sólo queda recordar que un buen naturópata puede aconsejarnos sobre la mejor manera de llevar a cabo una cura de desintoxicación personalizada, y que consumir diuréticos, laxantes y pastillas adelgazantes indiscriminadamente, así como someterse a dietas rápidas y estandarizadas no es muy aconsejable, aunque se trate siempre de productos y alimentos naturales, ya que lo natural no es necesariamente inocuo, sobretodo si no se usa correctamente.

Pero los consejos arriba mencionados pueden ayudarnos a fomentar un nuevo YO para el nuevo año, más limpio, más sano, más fuerte y con mejor aspecto... al menos hasta las próximas Navidades. Ánimo, que tenemos 12 meses para conseguirlo.