sábado, 3 de diciembre de 2011

Ayurveda en la Chapada Diamantina

Aunque cualquier lugar y cualquier momento pueden ser coordenadas perfectas para una experiencia sanadora en la vida, existen lugares en el mundo que, por sus características geográficas o por su naturaleza energética, se prestan mas a ello. Es el caso, sin duda, de la Chapada Diamantina.

Con un entorno natural privilegiado y tanto cuarzo alrededor, no es de extrañar que los pueblos de este parque nacional brasileño sean sede de sanadores y escenario de diversas iniciativas terapéuticas.

En Capao encontramos, por ejemplo, a Cristian. Después de once años viajando, incluyendo una estadía en la India para estudiar medicina ayurvédica, decide instaurarse en esta pequeña población bahiana, punto de partida de excursionistas y hogar de viajeros del mundo como él, para ejercer de terapeuta.



En una tienda de la calle principal, donde se anuncian "sólo delicias, pasteles y dulces", pero que ofrece además ropa y accesorios artesanales, un surtido de productos de cosmética natural casera (Alas Herbal http://alasherbal.blogspot.com/) y tarot evolutivo, Cristian tiene su consulta.

Me cuenta que su clientela se divide en dos grupos: por una parte los turistas que vuelven de las excursiones por el parque con los músculos adoloridos y algún que otro esguince, y por otra parte los arriba mencionados viajeros del mundo, que forman parte de la comunidad de habitantes de este lugar, junto con los propios nativos.

Este segundo colectivo, los viajeros, suelen tener, de acuerdo con los Doshas o genotipos de la Ayurveda, un perfil Vata, que es la energía del movimiento. Los desajustes de este tipo son los típicos del exceso de viaje, lo que en la medicina de la India está relacionado con el exceso de aire, consecuencia de una mala alimentación (comida de aeropuerto), y de un mal descanso (dormir en autobuses). Como resultado, el intestino grueso se seca, deja de absorver y todo ello deriva en problemas de huesos, sobretodo.

La estrategia terapéutica consiste en contrarrestar esa energía del aire con alimentos agua y fuego (Pitta y Kapha),  y con el silencio, puesto que por el habla se pierde mucha fuerza.

Discutimos acerca de si debe aceptarse el Dosha de cada uno, cual Karma, y acarrear con lo que ello comporta, o bien intentar minimizar los estragos que, en el caso de Vata, ser un buscador comporta. Concluímos que, como todas las formas de medicina natural, la Ayurveda persigue un retorno al equilibrio, con el aprendizaje que este proceso conlleva.

En Capao existe también una interesante iniciativa llamada Catarse (http://www.catarse.com.br/info/sobre_catarse.htm Este es un proyecto de retiro terapéutico, donde se conjugan diferentes disciplinas sanadoras, para personas que padecen problemas mentales y adicciones. Al parecer, Catarse tiene un convenio con una empresa aeronáutica, mediante el cual ofrece asistencia a los empleados con problemas de esta índole, que suele ser un porcentaje alto de ellos. Asusta un poco pensar que el colectivo de pilotos y azafatas concurra en este tipo de problemas, pero alivia también saber que existen iniciativas como esta para solventarlo.

Cristian me comenta también que el médico del lugar tiene un enfoque naturista, y que se organizan en Capao excursiones combinadas con terapias. Vamos, que no me extraña que gente como Cristian se quede a vivir aquí.

Aunque la naturaleza Vata no es de estar mucho tiempo en el mismo lugar, y es probable que estos viajeros que habitan o que visitan este valle sigan su búsqueda en otros lugares. Eso sí, reforzados y probablemente más equilibrados tras una estancia en semejante drousa sanadora que es la Chapada Diamantina.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Abriendo la caja negra (Ultima entrega de "La Barcelona Sanadora")


Esta empezando a oscurecer cuando abandonamos la antigua carcel de la Inquisicion, y serpenteamos por las callejuelas que rodean la catedral, de vuelta al coche. Con las sombras del atardecer, las gargolas adoptan aspectos tenebrosos y las paredes de los antiguos edificios parecen guardar ecos de perjurias contra las supuestas brujas. O sera la cerveza y la charla, que han avivado y sugestionado mi imaginacion. El caso es que nos alejamos del escenario de un siniestro pasado, y nos vamos acercando de nuevo a la caja negra, cuyo interior estoy ya muy proxima a descubrir.

Pedro y Andrea me dicen que quedaba todavia una visita, en el barrio de Gracia, pero se nos ha echado el tiempo encima, asi que me la comentan mientras nos dirigimos al destino final.

Se trata de Amalia Domingo, bruja, espiritista y feminista que vivio en una casa en la esquina de la calle Torrijos con San Luis. Curiosamente, Pedro y yo compartimos piso con otros dos, en nuestros tiempos de estudiantes, en esa misma calle, una esquina mas abajo. Todavia mas curioso es el hecho de que este mismo lugar acogio a la congregacion de las Egipciacas cuando fueron desplazadas de su enclave inicial. Sincronicidades a las que llaman casualidades. Amalia fue una de las fundadora de la Societat Autonoma de Dones en 1891, dirigida a la reivindicacion de los derechos de las mujeres. Tambien fue Vicepresidenta del Primer Comgreso Internacional espiritista celebrado en Barcelona en 1888, en un momento en que el espiritismo tenia un enfoque mas cientifico que esoterico. Murio en 1909, ano en que se publico su libro "Flores del Alma". Tres anos mas tarde se publicaron sus memorias.

Pero no nos hemos desplazado a Gracia, sino a un parking en el Paseo Colon, donde dejamos el coche y donde, finalmente, me hacen entrega de la caja negra. Aunque todavia no la puedo abrir, ya que precisamos un escenario mas propio para hacer los honores. Me pregunto a donde vamos mientras me conducen, por las calles de atras, a un lugar que no podia ser otro: el "Bosc de les fades".

Este curioso barecito escondido en el callejon del Museo de Cera barcelones, al pie de las Ramblas, con su bosque de arboles malcarados, habitacion encantada, y su hada de cera al pie de un estanque, es sin duda el mejor lugar para que una bruja buena como yo abra por fin su regalo. Sentada en el puentecito, al lado del hada, voy deslizando la tapa de madera de la caja negra, lo cual me toma un tiempo, ya que esta bien encajada. Cuando por fin consigo sacarla del todo, sobre un lecho de aromaticas flores secas descansa un libro de tapas marrones. En la portada pone "Brujas y sanacion en Barcelona". Pronto me doy cuenta de que esta hecho a mano, integramente, y en su interior leo los relatos e historias que Pedro y Andrea me han ido contando durante el dia. Todo un genuino registro de esta dimension sanadora historica de mi ciudad. Me emociona y me intriga a la vez el artesanato que supone fabricar manualmente un libro asi, aparte del trabajo de investigacion que ha implicado su contenido. Una verdadera pieza unica que plasma materialmente nuestro recorrido de hoy e inmortaliza esta experiencia de cumpleanos tan especial e inolvidable.

Brindamos por ello, nos hacemos fotos, y les digo que va a ser dificil superar un regalo asi cuando llegue su cumpleanos.

En una solapa de la tapa trasera del libro encuentro dos pedazos de papel con "conjuros" escritos en ellos. Y en la primera pagina, reza el siguiente poema:

EL DESIG DE LA FADA                                  EL DESEO DEL HADA

Jo et desitjo la bogeria, el valor,                            Yo te deseo la locura, el valor,
els anhels, la impaciència.                                      Los anhelos, la impaciencia.
Et desitjo la fortuna dels amors,                             Te deseo la fortuna de los amores,
el gust pels homes i per les dones.                          el gusto por los hombres y por las mujeres.         
Et desitjo una mirada curiosa,                                Te deseo un mirada curiosa,
un nas amb memòria,                                             una nariz con memoria,
una boca que somrigui                                           una boca que sonria
i maleeixi amb precisió divina,                                y maldiga con precision divina,
unes cames que no envelleixin,                               unas piernas que no envejezcan,
un plor que et retorni l'enteresa.                             un llanto que te devuelva la entereza.
Et desitjo el sentit del temps                                   El deseo del sentido del tiempo
que tenen els estels,                                               que tienen las estrellas,
el tremp de les formigues, el dubte.                        el temple de las hormigas, la duda.
Et desitjo la fe en els auguris,                                 Te deseo la fe en los augurios,
en la veu dels morts,                                              en la voz de los muertos,
en la pau dels homes                                              en la paz de los hombres
que obliden la seva destinació,                                que olvidan su destino,
en la força dels teus records                                   en la fuerza de tus recuerdos
i en el futur com a la promesa                                 y en el futuro como la promesa
on cap tot el que encara no et succeeix.
                  donde cabe todo lo que todavia no te                                      sucede.

Ángeles Mastretta.

sábado, 5 de noviembre de 2011

La Presó de la Inquissició (Cuarta entrega de "La Barcelona Sanadora")

Nos alejamos del hogar de las piadosas y casquivanas damas, que parecen despedirnos tras las ventanas del CSIC, y nos encaminamos hacia nuestro nuevo destino. Para ello nos alejamos también del coche, dentro del cual se queda la misteriosa caja negra, que a estas alturas es ya el secreto mejor guardado de todos los tiempos, dejando atrás una esperanzadora historia de mujeres, para pasar a otra mucho más oscura: la de la caza de brujas en la Edad Media.

Cruzamos las Ramblas, nos adentramos en el laberinto del barrio Gótico, y nuestros pasos se van metiendo por calles cada vez  más viejas, de paredes medievales y suelo de adoquines, hasta que vamos a parar a un edificio colindante con la Catedral, hoy sede del museo Frederic Marés. Nos paramos delante de la fachada lateral y me invitan a alzar la mirada por encima de una enrejada ventana, sobre la que, esculpido en la piedra, se puede ver un peculiar escudo que ninguna de las miles de veces que habré pasado por aquí, había percibido. En este, una cruz representa la autoridad Archiepiscopal, una rama de olivo a la izquierda simboliza la paz de los redimidos, y una espada a la derecha garantiza la justicia hacia los herejes persistentes. Se trata del escudo de la Santa Inquisición.

Al parecer, este edificio formó parte del Palacio Real Mayor, antigua residencia de los Condes de Barcelona, y sede del Santo Oficio. En el mismo patio donde en nuestros días vemos flotar un huevo sobre el chorro de una fuente en la inocente y festiva tradición de "l'ou com balla" el día de Corpus Christi, hace unos pocos siglos se sentenciaba a la horca u hoguera a brujas y herejes.

Refrescándonos con unas cervezas en este mismo patio, que hoy alberga una bonita terraza de bar, Andrea me habla de cómo Catalunya no fue una región donde la Inquisición ajusticiara a demasiadas víctimas, comparando con otras regiones o países. Comentamos acerca de la supuesta condición de brujas de ciertas mujeres sabias, conocedoras de remedios medicinales y poseedoras de brevajes abortivos, con el consecuente control de la salud y de la natalidad que esto conllevaba. Demasiado poder para una mujer soltera, generalmente de clase social baja, que además se ganaba la vida de manera autónoma. Y por supuesto un inconveniente para la clase médica emergente y para las autoridades de la época, que veían en este personaje una competencia inadmisible a su control sobre la sanidad y, por ende, sobre la libertad de la población. Así que no es de extrañar que estas mujeres fueran desacreditadas, atribuyéndoles conexiones con el diablo, y que un gran número de ellas terminaran sus días con una soga al cuello.

Interesante también el apunte de Pedro acerca de la imagen de la bruja, como una mujer fea, con malformaciones físicas (como una joroba), imagen probablemente desfigurada, pero con una posible base de verdad. En una época en que las expectativas de una mujer eran poco menos que conseguir un marido que las mantuviese honradas y alimentadas, y en que las posibilidades de matrimonio dependían de una dote, aquellas mujeres menos agraciadas físicamente, con malformaciones físicas, y además pobres, tenían pocas posibilidades de ser rescatadas, por un marido, de la prostitución o la mendicidad. La única opción alternativa era labrarse un oficio como curanderas, sanadoras o parteras, por lo que posiblemente, las mujeres que se dedicasen a estas labores fuesen, ciertamente, chicas pobres y poco agraciadas que no habían conseguido casarse. Esto les vendría de perlas a los Inquisidores para, además, achacar al "castigo divino" el desafortunado aspecto de estas marginadas mujeres.

Este tema me enciende. No sólo estoy completamente convencida de haber encarnado, en una vida pasada, a una de estas mujeres, sino que percibo, en esta vida, una nueva y camuflada caza de brujas. En una sociedad como la nuestra, altamente medicalizada, pero crónicamente enferma, el auge de las terapias naturales vuelve a incomodar a las autoridades. Cansados de doparnos con fármacos de síntesis que, en la mayoría de los casos, sólo disfrazan o reprimen síntomas, hemos optado, en las últimas décadas, por opciones más naturales para el cuidado de nuestra salud, llevadas a cabo por terapeutas cada vez más profesionalizados, pero sin ninguna legitimación. A pesar de los esfuerzos, de más de diez años, de distintas organizaciones de terapeutas naturales en conseguir un reconocimiento legal y administrativo de la profesión, a lo único que se ha conseguido llegar es, en Abril de este año, a que la prescripción de plantas medicinales (manzanilla, tila, cardo mariano, etc.) pase a ser dominio exclusivo de los farmacéuticos. El colegio de Médicos presionó fuertemente en el 2007 para que se derogase el decreto aprobado en Catalunya sobre la regulación de las terapias naturales, cosa que consiguió, y el Colegio de Fisoterapeutas presiona constantemente para que los Quiromasajistas no puedan dar masajes. Es el control de la salud en poderosas manos que, ya que no consiguió desprestigiar la medicina natural (con artículos de prensa, por ejemplo, sentenciando la homeopatía como medicina "placebo"), pretende hacerse con el dominio de la misma. Un médico alópata (convencional) tan sólo precisa hacer un "post-grado" de unos meses en Acupuntura para obtener un título oficial en esta materia, mientras un Acupuntor estudia una media de cuatro años para obtener un título que no está reconocido en ningún lugar, y téngase en cuenta que la base de la Acupuntura no es la medicina occidental (los antiguos médicos chinos no estudiaban anatomía y fisiología modernas).

Y podría dar muchas más razones para considerar la situación actual del ámbito de la sanidad como una verdadera caza de brujas, pero no es el momento de entrar en la manida disertación, que es ya del dominio público, acerca de las perversidades y corrupción de la industria farmacéutica. Sólo dejadme recordaros, por ejemplo, que tuvieron que retirar la "inocente" Aspirina Infantil del mercado en el 2003 por provocar hemorragias en los niños (cuando las comimos como caramelos cuando éramos pequeños, confiadas nuestras madres en las recomendaciones de médicos y científicos), mientras que los chinos han recomendado las mismas fórmulas de fitoterápia y técnicas terapéuticas durante MILENIOS, sin contradecirse a ellos mismos.

Afortunadamente, existen países, que para otras cosas tomamos como modelo de referencia (como EEUU o Gran Bretaña), donde el Herbolario estudia su carrera en la Universidad, sin necesidad de ser médico, y donde la Medicina Tradicional China es una profesión legitimada y también desligada de la medicina occidental, lo cual nos tranquiliza en cuanto a la supervivencia de las medicinas naturales, aunque quizás nosotras las brujas y brujos de la península tengamos que exiliarnos o escondernos, como antaño, para poder ejercer la profesión.

Pero seguiremos estando, y la población seguirá demandando este tipo de terapias, porque el retorno a lo natural es irreversible, y el cambio de consciencia que estamos presenciando en este momento de agitaciones, pasa necesariamente por una revisión sobre quién tiene el poder sobre las cosas, entre ellas lo más importante: la salud.

Próxima visita: ¡ABRIENDO LA CAJA NEGRA! 

sábado, 8 de octubre de 2011

El convent de les Egipciaques (tercera entrega de "La Barcelona Sanadora")

Respiramos una bocanada más del aire "puro" campestre de Vallcarca, y nos disponemos a tomar rumbo a nuestra siguiente cita. Antes de subirme en el coche, miro de reojo el maletero, intentando urdir, en tres segundos, un plan para despistar a mis acompañantes, robarles las llaves, abrir el maletero, y profanar la caja negra sin que se den cuenta. Pero el extra de oxígeno que ha recibido mi cerebro en el ratito que hemos estado un poco alejados de la polución barcelonesa, no da para tanto.

Así que descendemos por la ladera de la urbanizada montaña para adentrarnos, una vez más, en las entrañas de la ciudad. Dejamos el coche cerca de la Ronda Sant Antoni, y me conducen a pie hacia la calle del Carme. Allí paramos en una esquina, y un rótulo, en lo alto, nos dice que estamos en la calle de Les Egipcíaques. La verdad es que he pasado mil veces por aquí, e incluso he observado, en ocasiones, el curioso nombre de esta calle, que une Carme con Hospital. Aunque nunca me había parado a pensar, ocupada mi mente siempre en cuestiones de vida o muerte, en el porqué de este nombre. Pero estoy a punto de descubrirlo.

Parece ser que el edificio colindado por las calles del Carme, Hospital y Egipcíaques, hoy sede del CSIC (Centre Superior d'Investigacions Científiques), albergara desde 1410 un centro asistencial muy particular llamado la "Casa de les Egipcíaques" o "Monestir de les donzelles", para la reclusión de mujeres bajo la devoción a María la Egipcíaca. Casualmente (o quizás no), este lugar había sido anteriormente, emplazamiento de "La Galera", una prisión de mujeres que fue más tarde trasladado a la calle Hospital.

"Qué interesante" pensé, pero ¿quíén era esta María Egipcíaca? y ¿qué tiene que ver todo esto con la sanación?

María de Egipto fue una "mujer de moral distraída" nacida en Egipto, pero que vivió en Alejandría (donde se distrajo su moral), y que en un viaje a Jerusalén sintió tal arrebato de arrepentimiento por su libertina vida, que decidió tomar los hábitos y vivir como una asceta en el desierto el resto de sus días. Siguiendo su ejemplo, la congregación de las Egipcíacas estaba formada por prostitutas arrepentidas que veneraban a María y que, como ella, expiaban su culpa convirtiéndose en siervas del señor (de segunda clase ya que, al haber perdido su virginidad, no podían tomar todos los votos monacales), y atendiendo a otras prostitutas arrepentidas o enfermas. Quizás por su vinculación y proximidad con el hospital de Barcelona, el convento acabó convirtiéndose en un lugar de acogida para prostitutas afectadas de enfermedades venéreas, y de aquellas que ya eran demasiado viejas para ejercer su oficio.

Paralelamente, existía en el barrio del Born, cerca de la calle Argentería, un conocido burdel, señalizado por una "carassa" o rostro de mujer esculpido en la piedra, que todavía se conserva (la carassa). Según se dice, durante la processión del Corpus Cristi, las moralmente distraídas empleadas de este establecimiento tenían costumbre de observar el desfile desde el balcón, objeto de las inquisidoras miradas de los feligreses. Hartas de semejante reproche y en señal de protesta, cuenta la historia que las prostitutas se orinaron encima del paso, desde el balcón, provocando semejante escándalo que desde entonces, las autoridades prohibieron el funcionamiento del conocido negocio y encerraron a estas mujeres en el convento de las Egipcíacas, durante las fiestas religiosas.

Lejos de lamentarse, las prostitutas encontraron en el convento el apoyo de sus ex-colegas de profesión, así como un lugar de sanación y reposo, e incluso una compensación económica, ya que las monjas ofrecían un sueldo diario, proveniente del alquiler de unos molinos, para aquellas mujeres que, durante unos días, dejaran el oficio y se recluyeran en oración en el convento.

Tan conveniente resultó este "castigo" de las autoridades, que se acabó estableciendo un acuerdo de colaboración entre ambos grupos de mujeres, en que las damas de la noche empezaron a hacer donaciones para que las religiosas pudieran llevar a cabo sus obras de caridad, convirtiéndose esto en una especie de mutua de salud que garantizaba a las meretrices atención médica y un hospicio para la tercera edad.

Eventualmente, el convento fue trasladado a otro enclave y la historia posterior no entra en la visita. Pero estoy fascinada. Mirando la fachada del CSIC, imagino, tras las ventanas, un ir y venir de putas y virtuosas, en un empeño de ayuda mutua. En plena Edad Media, cuando a la carta de los Derechos Humanos le quedaban aún unos cuantos siglos por nacer, parece increíble que semejante sistema tuviese lugar. Más allá de la caridad religiosa, el entendimiento entre humanos, en este caso mujeres, en base a una experiencia de vida similar, hizo posible un lugar de sanación a pesar de los prejuicios sociales de la época y de la hipocresía de las autoridades, a quienes les salió el tiro por la culata pues, gracias a su prohibición, las prostitutas salieron fortalecidas y las monjas beneficiadas. Y yo, cada vez que pase por la calle de las Egipcíaques, me imaginaré a ciertas damas orinándose encima de un paso, y salpicando a aquellos que debían haber mirado el paso, no a las putas.


Próxima visita: "LA PRESÓ DE LA INQUISSICIÓ".

sábado, 17 de septiembre de 2011

La mina de l'aigua Radial (segunda entrega de "La Barcelona Sanadora")

Cuando salimos del cementerio, la imagen del nicho-santuario flota todavía en mi mente, incluyendo la presencia de un par de mujeres que, al tiempo que nosotros, sentados en el suelo, escribíamos deseos en los pequeños pergaminos, ellas honraban la tumba del Santet con flores y velas.


Hasta que llegamos al coche, el cual me saca del misterio del Santet para devolverme al misterio de la caja negra, que tan celosamente guarda su maletero. Una vez dentro, emprendemos un nuevo rumbo, hacia la montaña (!) según me anticipan Pedro y Andrea, y de camino paramos a dar cuenta de unos platos tibetanos en el "Katmandú" de Córcega con Bailén, para cargar pilas.

Lo de la montaña era un poco exagerado, en realidad paramos en Vallcarca, territorio bastante desconocido para mí (soy más de mar, yo) y me conducen por una cuesta hasta llegar ante una finca de cierto aspecto gaudiniano, que nunca había visto.

La casa es muy bonita, pero no entiendo qué hacemos aquí, no tiene pinta de haber sido morada de santos ni brujas, ni tampoco creo que fuese un hospital en otro tiempo. Pedro me saca de dudas y me cuenta una peculiar historia.

Corría la primera década del siglo XX cuando un reputado médico barcelonés, el Dr. Sansalvador, compró el terreno donde se edifica la finca. Originalmente planeó construir dos casas, una de veraneo para su familia (en tiempos en que Vallcarca era realmente la "montaña"), y otra destinada a su alquiler. Encargó el proyecto a Josep María Jujol, conocido discípulo de Gaudí, lo que explica la inevitable y evidente influencia del maestro en el estilo de la casa.


Aconteció que en el proceso de las obras decidieron cavar un pozo para el suministro de agua, la cual fue llevada a analizar para comprobar su potabilidad. Para sorpresa de todos, el agua resultó contener rastros de actividad radiológica. Lo que hoy día nos haría huir de la finca, fue motivo de júbilo en la época dado el reciente descubrimiento de la radiación por Marie Curie, y la creencia generalizada, de que la radiación aportaba beneficios para la salud. Angelicos, creían que habían encontrado oro líquido. Pero, aunque no lo fueran, el Dr. Sansalvador, tanto por una visión médica como comercial, decidió explotar ese pequeño filón, e hizo modificar todo el proyecto de la casa, cavar túneles para acceder mejor al pozo así como una planta embotelladora, y sacó al mercado el "Agua Radial", producto de farmacia que alcanzó gran popularidad.


Cuentan las malas lenguas que, en realidad, se exageraron las propiedades del producto, asegurando que era aperitivo, diurético y laxante, para darle publicidad, y conseguir así la popularidad de la que gozó durante un tiempo. Que fuese laxante, sin embargo, no lo dudo lo más mínimo.

En 1917 se edificó una casa en la parte superior de la finca, destinada al alquiler, y la casa Sansalvador, como pasó a llamarse, gozó de unos años de esplendor.

Pasados los mismos, el pozo se secó (afortunadamente), la planta embotelladora se cerró y los herederos del Doctor perdieron interés en la casa, hasta que, unos años más tarde, la familia cedió la propiedad al Ayuntamiento en estado ruinoso y actualmente, después de su restauración, alberga la sede del Taller d'Història de Gràcia.


¿Y yo por qué no había oído nunca hablar de este agua? En fin, de cualquier modo, me alegro no haberla bebido, todos sabemos que Marie Curie ¡murió de cáncer!

Descendemos la cuesta del Passeig de la Mare de Dèu del Coll, pero no sin hacer primero una pequeña visita al parque vecino, el de La Creueta del Coll, desde el cual podemos ver, en lo alto, la casa superior de la finca Sansalvador, la cual a diferencia de la entrada en la casa, no tiene aspecto gaudiniano, sin más bien hichcockiano, con un halo tenebroso a su alrededor. Y una de las persianas está a media asta, ¿quién habrá dentro?

En el parque, nos acercamos al lago que en él se encuentra, para observar la escultura de Chillida suspendida sobre el agua. Primera vez, también, que veo esto. Casi me avergüenza mi ignorancia, sobretodo teniendo en cuenta que uno de mis anfitriones lleva apenas un año en la ciudad, y ya conoce todas estas cosas chulas que yo apenas vengo a descubrir.

Si es que tengo que venir más a la montaña.

Próxima visita: EL CONVENT DE LES EGIPCÍAQUES

sábado, 10 de septiembre de 2011

La Barcelona Sanadora

Este verano, con motivo de mi 39 cumpleaños, mis amigos Pedro y Andrea tuvieron la paciencia y el cariño de elaborar un regalo muy particular y sorprendente, a sabiendas de mi implicación con el mundo de la sanación, y mi fascinación con la historia y las leyendas. Se trataba de una ruta por diferentes rincones de Barcelona, escenarios de sucesos relacionados con la sanación y la brujería, donde me contarían pequeñas y grandes historias sobre personajes varios. El resultado fue un delicioso día de sábado lleno de misterio y magia, un viaje por una dimensión de mi ciudad que yo misma desconocía, y una fuente de entradas para este blog, por lo interesante y enriquecedor de las historias. Os presento en este post nuestra primera visita, y en sucesivos posts os iré contando este recorrido increíble y todos esos valiosos hallazgos que me revelaron, y que a cualquier sanador le encantará conocer.

EL "SANTET" DEL POBLENOU


Me recogen con el coche pasado el mediodía. Estoy de lo más expectante ya que no tengo ni idea de dónde me van a llevar. Ellos también están entusiasmados, y para aumentar mi inquietud, me comunican que en el maletero del coche hay una "caja negra" para mí, pero que no puedo abrir hasta el final de la ruta. Vaya, con lo impaciente que soy. Nos dirigimos a nuestra primera visita, que tampoco me revelan, y en el trayecto oigo la "caja negra" desplazarse de lado a lado en el maletero, con cada curva. Como pista acerca de la primera parada, me hablan del "Beso de la Muerte". Empiezo a asustarme, sospecho que vamos a un cementerio, y no me equivoco.

Aparcamos en la entrada del Cementiri de Poblenou donde, para aumentar el misterio, abren el maletero, sacan la caja negra (con la silueta de una bruja dibujada en la tapa, y mi nombre debajo), me hacen una foto con ella, y me piden amablemente que vuelva a depositarla en el maletero. No, no me van a dejar abrirla hasta el final. 

A pesar de que mi abuela paterna está enterrada aquí, no recuerdo haber visitado esta impresionante necrópolis después de su entierro. La entrada está flanqueada por dos enormes ángeles de piedra como guardianes de la vida y la muerte, y una vez entramos, descubro que es un hermoso y enorme camposanto lleno de estatuas, interminables fileras de nichos, y atisbo al final la zona de panteones que me queda pendiente de visitar otro día, ya que hoy venimos aquí a otra cosa. Como dato histórico, Pedro me cuenta que este cementerio fue el primero en construirse en España alejado de una ciudad, en el s.XVIII, como un intento de solucionar los problemas de salubridad. 


Después de una rápida pero imprescindible visita a la impactante estatua "El beso de la muerte" realizada por Jaume Barba en 1930, sobre la tumba del empresario catalán Josep Llaudet Soler, Pedro y Andrea me conducen por el laberinto de nichos hacia el lugar de reposo de un tal Francesc Canals i Ambrós, alias "El Santet", del cual nunca había oído hablar.  Pedro me cuenta que "El Santet" fue un vecino del barrio del Born nacido en 1877 y que murió por causa de la tuberculosis a la temprana edad de 22 años. Este joven, que vivía en la Plaça de la Llana (donde, curiosamente, mis abuelos tenían una tienda), era popular entre sus conocidos por sus sueños premunitorios, hasta el punto de predecir el incendio que terminaría, 30 años después de su muerte, con los almacenes donde él había trabajado, así como la recuperación de la visión de su padre ciego, e incluso su propia muerte. A raíz de esta, la gente que supo de sus pequeños "milagros" empezó a hacer de su tumba un lugar de peregrinación y ha continuado siéndolo hasta el día de hoy. 

Al acercarnos a su nicho (entrando por la izquierda del pasillo, como manda el "ritual"), veo que un cúmulo de flores, fotos, velas, imágenes de vírgenes y santos, y ofrendas varias llenan los nichos circundantes al mismo. La dirección del cementerio acabó trasladando a los "vecinos" del Santet a otros nichos y reservando ese espacio para el imparable culto. La lápida muestra una foto de Francesc, i está protegida por un cristal con una pequeña ranura por donde se pueden introducir papelitos con peticiones al "santo". Multitud de papelitos rellenan el espacio entre el cristal y la lápida, algunos de los cuales espiamos, ya que están abiertos, y vemos que están relacionados con curaciones de salud. Parece, además, que se convirtió en tradición para algunas muchachas, el ir a depositar el ramo de novia después de su boda, para que el recién marido fuese tan bueno como el Santet. También vemos miembros de cera colgados en el muro opuesto al nicho, tal y como se encuentran en Montserrat y otros lugares de culto. Para poder yo también realizar el "ritual", Andrea me entrega una pequeña bolsa con pedazos de papel con los bordes quemados, a modo de pergaminos enrollados, en los que escribir deseos. Le doy uno a cada uno de mis anfitriones y nos disponemos a plasmar nuestros anhelos para irlos introduciendo después por la ranura del cristal, a ver si el Santet performa sus milagros, como ha ido haciendo desde hace un siglo y medio. Abandonamos el lugar por la parte derecha, como manda el "ritual", y nos despedimos del cementerio, al menos por un tiempo... incierto.

Próxima visita: LA MINA DE L'AIGUA RADIAL

miércoles, 20 de julio de 2011

Stipers, acupuntura sin agujas


Fruto de la necesidad de practicar la Acupuntura de un modo no invasivo, particularmente en niños pero también en pacientes con aversión a las agujas, nace en el 2003 la stiperpuntura. Tras años de investigación y experiencia con cuarzos y arcillas, sus creadores, Pedro Plaja y su mujer Milagros, consiguieron diseñar un formato de acupuntura genuino, innovador y no invasivo, que añade una herramienta más a nuestras consultas.



Se trata de unos discos esponjosos de silicio cristalizado aglomerado (SiO2), en otras palabra, partículas diminutas de cristales de cuarzo blanco en un pequeño fieltro redondo y blanco, que se aplican sobre la piel, y que actúan como un potenciador de ondas, ejerciendo un estímulo sobre el punto donde se ubican.

Aunque inicialmente los stipers eran de un único tamaño, existen hoy en día tres medidas para diferentes tipos de trabajo:
  • Stiper núm 12 - el original, para puntos de dolor, tratamientos antiinflamatorios.
  • Stiper núm 6 - más pequeño, para puntos de acupuntura, trabajos más puntuales y concentrados. Los colocamos dibujando formas geométricas.
  • Stiper núm 3 - el más pequeño, para aurículoterapia.
Los stipers ejercen dos tipos de acciones: una acción física, ejerciendo una acción anti-inflamatoria, antiálgica, y atrayendo más sangre al tejido subyacente, y por ello asegurando su mayor oxigenación y nutrición; y una acción energética, actuando como amplificador de la energía.

El tiempo de exposición es variable, dependiendo del tipo de tratamiento, y pude ir desde los 25 minutos (como si de agujas de acupuntura se tratase) a los 5 días, en casos de dolor. Y sus posibles aplicaciones van desde problemas articulares y musculares a problemas psico-emocionales, pasando por trastornos ginecológicos, recuperación de cicatrices, e incluso tratamientos de belleza.

Puede combinarse con otras medicinas energéticas, como la terapia floral del Dr. Bach, la Aromaterapia o la Homeopatía, impregnando el stiper con una muy suave dilución de dichas substancias ya que el stiper hará el efecto de amplificador del efecto de las terapias a las que se asocie. Su creador, Pedro Plaja, nos propone particularmente la combinación de Cromoterapia con la Stiperpuntura para conseguir un equilibrio físico, emocional y energético del organismo.

Sin duda, esta es una opción segura, sencilla pero también muy efectiva, de lograr el retorno al equilibrio, objetivo último de toda terapia, y una alternativa para aquellos que, de otro modo, no podrían gozar nunca de los numerosos beneficios de la Acupuntura.

http://www.stiperpuntura.com/Stiper.html

http://www.emol.com/tendenciasymujer/Noticias/2012/08/26/23156/Stiper-la-acupuntura-sin-agujas-que-poco-a-poco-toma-vuelo-en-Chile.aspx

miércoles, 8 de junio de 2011

Xavier Uriarte a l'Ecosí de Girona

Sota l'enunciat de "Naturisme social, salut pública i autogestió política", el Doctor Uriarte ens va regalar el passat divendres 3 de juny, una xerrada esclaridora i inspiracional a la darrera edició de l'Ecosí de Girona.

Sinopsis de la xerrada:

El "Naturisme social" apareix a la nostra cultura fa prop de 300 anys, quan es produeixen les grans migracions del camp a la ciutat, es creen nuclis urbans complexes, i l'individu, en desconectar-se dels quatre elements (terra, sol, aire i aigua), els troba a faltar, ja que són els elements bàsics per a la continuitat de la vida. A aquest moviment se li posa nom quan apareixen les primeres societats industrials.

Com a Naturisme s'entén el coneixement dels mecanismes d'autorregulació propis i de la comunitat per afrontar un conflicte. La capacitat d'autogestió per sortir d'un desequilibri, al qual s'ha arribat per mitjans propis també (desconexió amb la Natura). S'entén que la vida és un continu desequilibri, per tant l'èsser precissa d'aquests mecanismes per tal de sobreviure, necessita trobar maneres de canviar la realitat.

En aquest aspecte, el Naturisme promou l'autonomia de l'individu a l'hora de resoldre conflictes, utilitzant recursos propis i comunitaris, i no depenent de la subministració d'un producte, a diferència del sistema mèdic convencional.

Els desequilibris que porten a l'individu al conflicte, venen donats per dèficits o superhàbits. Els dèficits (d'aliments) creen epidèmies, mentre que els superhàbits (ingesta excessiva d'energia i/o fàrmacs) creen accidents, càncer, i malalties metabòliques. La quarta causa de mortalitat al món està vinculada als fàrmacs.


El Naturisme no marca una frontera entre la vida i la mort, entenent aquesta com un procés més de la vida, i entenent també que hi ha una part de l'individu que va més enllà de lo físic. Per aixó, es considera necessari canviar la cultura de la mort, ja que possiblement calgui rebaixar l'esperança de vida general ja que no hi ha recursos sanitaris per a guarir la població mundial. Però es pot treballar, per contra, en la qualitat de vida. Tot i que una millor qualitat de vida pot comportar una menor esperança de vida.

El sistema de Salut Pública també neix amb les ciutats. Inicialment era una manera de protegir la població d'epidèmies, però acaba afavorint les classes altes en detriment de les baixes.

Actualment la Salut Pública no capacita l'individu per resoldre conflictes ni per prendre consciència del seu sistema intern, més aviat s'acaba donant una cronicitat on entren en joc uns interessos econòmics (consum de fàrmacs de per vida). Per contra, els mecanismes d'autorregulació poden no buscar la preservació de la vida, sino la mort, com a ressolució d'un conflicte. Però sota el prisma del Naturisme, la mort cobra unaltre existència.

La "medicalització" no promou el nèixer i morir a casa, i és costosa, desigual i innecessària. L'alt nivell de tecnologia de la que gaudim en els païssos desenvolupats és en detriment de la pobressa d'altres païssos.

El concepte d'autorregulació és clau per entendre el Naturisme, tant en macrosistemes com en microsistemes, i sempre a través d'entendre el motiu del desequilibri. Sense promoure l'autorregulació podem fer servir elements naturals, però no estar fent Naturisme, sino prescripcions "de bata verda" amb la mateixa mentalitat que els de "bata blanca".

miércoles, 1 de junio de 2011

Rituales de Spa, otra opción de salud



Nunca hubiésemos imaginado, hace diez o quince años, que las envolturas de chocolate, los masajes con cañas de bambú o los tratamientos de piedras calientes llegasen a ser tan populares entre los clientes de nuestros centros, y mucho menos que se convirtiesen en una apuesta segura como fuente de ingresos. 

Sin embargo, a día de hoy, y visto el éxito de los rituales de spa (como solemos llamarlos), que han demostrado ser algo más que una moda pasajera, existen muchos centros de terapias que cuentan en su menú con alguno o varios de estos tratamientos de los muchos que ofrece el mercado actualmente.

Ciertamente, a la vez que nuestro concepto de salud va ampliándose y tomando nuevas dimensiones, el avance de los desarrollos tecnológicos en el sector de la cosmética y la investigación sobre nuevas ingredientes beneficiosos han producido, como resultado, una amplia gama de posibilidades de sorprender a nuestra clientela con rituales saludables, innovadores y hasta lúdicos.

Todos los que nos dedicamos a este sector sabemos que el efecto remineralizante de un lodo marino, combinado con los beneficios cosméticos y terapéuticos de unos aceites esenciales, y coronado por la acción relajante o tonificante de un masaje (todo ello al ritmo de una música sugerente, en un ambiente cálido y acogedor), dejan al cliente, no sólo con un mejor estado de piel y tejidos, sino con la sensación de haber sido cuidados y mimados, y con deseos de repetir la experiencia y de recomendarla.

Sin embargo, si queremos ofrecer a nuestro público un servicio no sólo efectivo sino también genuino, es conveniente diferenciar nuestro negocio con rituales exclusivos y personalizados. Por ello, es común entre las casas comerciales especializadas en rituales de spa el ofrecer, a cada nuevo centro que acoge su firma, uno o dos rituales de la marca, específicamente elaborados para el centro, los cuales a menudo llevan el nombre del mismo. En su defecto, los responsables del mismo centro crean, a veces, rituales únicos, o modifican y adaptan aquellos más populares, para ofrecer una versión particular de los mismos.

No obstante, el mejor modo de diferenciar nuestro servicio y superar las expectativas de nuestros clientes, es el de personalizar los tratamientos para cada uno de ellos. Esto conlleva, sin duda, un trabajo extra: un análisis detallado de las necesidades de los mismos, y un conocimiento amplio y profundo de las herramientas, habilidades y productos con que contamos en nuestro establecimiento y entre nuestro personal. Pero con seguridad, este interés en ir más allá de la rutina y de los protocolos que nos describen las fichas y vídeos que nos proporcionan las casas comerciales, tendrá como premio el conseguir mejores resultados, y  una clientela mimada y satisfecha, además de sana.

Publicado en SpaWorld en Mayo del 2011

sábado, 14 de mayo de 2011

Aromacosmética Alquímica


La relación ancestral entre el uso de los aceites esenciales y la ciencia Hermética, y los secretos de belleza de las mujeres alquimistas




Aromaterapia y Alquimia.

La idea que generalmente se tiene de la figura del alquimista, siempre va ligada a un caldero, alambique, ungüentos y, en algunos casos, pociones mágicas. Efectivamente, estos personajes eran popularmente conocidos por su supuesta capacidad de transformar el plomo en oro, y la posesión del elixir de la eterna juventud. Se les vinculaba, tradicionalmente con las plantas y con los minerales, particularmente la sal, el azufre y el mercurio y con misteriosos experimentos humeantes. Esta imagen del alquimista perduró durante unos siglos en la Edad Media, hasta que el auge de la ciencia en el Renacimiento, junto con el fracaso de algunos charlatanes en producir oro, y la emergencia del aspecto adivinatorio y esotérico del Tarot (vinculado a la Alquimia), propició el descrédito de esta práctica y su declive.

Sin embargo, los libros de historia revelan que la ciencia de la Alquimia fue practicada en un sentido más amplio, en las mayores civilizaciones ancestrales: algunas fuentes consideran al  Faraón Keops, el más antiguo alquimista ya que escribió el primer tratado de Alqvimia, donde se incluyen recetas de cosmética, y generalmente se atribuye a los egipcios el arte de la destilación. Los alquimistas chinos no sólo fueron los artífices de la gran invención alquímica de la pólvora, sino que contaban con misteriosos elixires para la purificación hacia un nivel superior, en su búsqueda de la inmortalidad. La práctica India Rayasana, consistía en manipular mercurio, drogas y medicinas para devolver la juventud. El griego Aristóteles, defendió la teoría de la generación espontánea, según la cual se puede crear materia a partir de la nada. Los romanos practicaban el culto religioso al hermetismo, que dio lugar en Europa a la ciencia Hermética que define la Alqvimia occidental. El mundo islámico, influenciado por la biblioteca de Alejandría y por los tratados de los alquimistas chinos, perfeccionó el arte de la destilación, e inventó la más clásica destilación alquímica: el alcohol. Hasta que en el s.X, Gerberto de Aurillac 945 – 1003, (Papa Silvestre II) introdujo la ciencia islámica en Europa, lo cual engendró lo que conocemos como la Alqvimia medieval y que dio lugar al personaje mítico del Alquimista. Entre ellos cabe destacar a Paracelso (1493-1541) nacido como Theophrastus Phillippus Aureolus Bombastus von Hohenheim, el cual fue el primero en usar los conocimientos en Alquimia, Astrología y Medicina para elaborar medicinas, y divulgó la espagíria: producción de medicinas a partir de plantas usando procesos alquímicos.

La relación de la Alquimia con lo que hoy conocemos como Aromaterapia viene dada principalmente, por su práctica en cuanto a destilación de esencias, lo cual constituye la sexta operación de la transformación alquímica, y a su interés por la naturaleza y el conocimiento de las plantas. Y sabemos que, tan temprano como cuarenta siglos antes de Cristo ya se usaban aceites esenciales con fines cosméticos, asociados a procedimientos alquímicos.

Finalmente, el uso en cosmética de productos elaborados con procedimientos alquímicos a base de esencias de plantas, forma una tríada que ha asociado a la cosmética, la Aromaterapia y la Alquimia hasta nuestros días.


Mujeres alquimistas.

Aunque la figura del Alquimista, como se ha descrito, es tradicionalmente masculina, el desarrollo de la práctica alquímica no ha estado exento de la presencia femenina, ni de su impronta como artífice de la misma. Si tenemos en cuenta la relación ancestral (impuesta o natural) de las mujeres con cocinas, calderas, decocciones, el fuego, la transformación de los alimentos, y el cuidado de los enfermos, no debería sorprendernos que la historia de la Alquimia esté, no tan sólo adornada o inspirada por hermosas musas, como algunos historiadores pretenden, sino parcialmente forjada por talentosas alquimistas. Efectivamente, la imagen de la “Sorror Mística”, o compañera espiritual, apoyo incondicional del alquimista, fue a lo que se intentó relegar a muchas de estas mujeres, a pesar de sus méritos propios y de su participación de igual a igual en experimentos junto con su compañero (o solas), y no como meras asistentes, como fue el caso de Perenelle Flamel (1320-1402), mujer del famoso alquimista Nicolás Flamel.

Encontramos la referencia femenina alquímica más antigua en la figura de Tapputi Belatelcallim, por el 1.200 a.c. en Babilonia. Sabemos de su existencia por una tablilla cuneiforme procedente de Mesopotamia que constituye el primer tratado de “química”, en el cual aparece su nombre. Se le atribuyen técnicas químicas para la producción de perfumes y cosméticos.

Sin embargo, una de las mujeres más conocidas en la historia de la alquimia es María la Profetisa, también conocida como María la Judía (Alejandría s.III) responsable de la invención del famoso “Baño María” y del dibikos y el tribikos, instrumentos para la destilación de esencias. Aún siendo citada por Zósimo de Panápolis en el siglo IV en su libro “Sobre la perfección” como una de los “sabios antiguos” (junto con Demócrito, Hermes e Isis, entre otros), a día de hoy se duda sobre si su existencia fue real o un simple pseudónimo de varios alquimistas hebreos. Para la posteridad quedó el escrito “Diálogo de María y Aros” sobre el Magisterio de Hermes y los principios de la Alquimia.

Contemporánea de María, pero en un aspecto más filosófico, se considera también a Hypatia de Alejandría, ducha en astronomía, y otras ciencias, como una de las primeras alquimistas por su dedicación a la labor de desvelar los secretos de la naturaleza.

Con la caída del imperio Romano en el s.V, da comienzo el Medievo en Europa, durante el cual, y hasta finales del s.XIX  la población femenina no tuvo acceso a una educación superior. Ello no impidió que algunas ejercieran como parteras, nodrizas, perfumistas, cocineras o sanadoras, y se interesasen por la ciencia alquímica, que les ofrecía remedios y recetas para sus oficios. Debido a ello, poseían cierto control sobre la sexualidad, la salud y la natalidad, control que no gustó al patriarcado de la época y que contribuyó a mandar a muchas de ellas a la hoguera.

La danesa Sophie Brahe (1556-1643), lejos del Santo Oficio, no corrió tal suerte y pudo elaborar en su laboratorio numerosos  medicamentos paracélsicos, tutelada por su hermano Tycho.

Con menos suerte, a principios del 1600 la francesa Martine Berteream, esposa del también alquimista Jean du Chaterlot fue condenada a cadena perpétua por sus “heréticos” tratados sobre el origen de las minas y la formación de los minerales. Murió en prisión en 1645.

Del mismo modo, la alquimista madrileña María Sánchez de la Rosa, a quién la Inquisición española procesó por bruja en el siglo XVII, contaba un prolífero laboratorio de ungüentos y pucheros supuestamente mágicos, entre los que destacaba una crema para quitar manchas del rostro. Junto con el contenido de su laboratorio, que fue minuciosamente inventariado, le fue confiscado un cuaderno de notas con recetas transmutatorias, así como una bolsa conteniendo un “exorcismo” extraído del escrito Flagelum Daemonum, que constituyó una prueba concluyente (para la mentalidad y creencias de la época) de su conexión con Satán.

Similar destino fue el de Anne Marie Zieglerin, (Alemania 1550 – 1575), colaboradora, junto con su marido, del alquimista Philipp Sommering, al acabar quemada viva en una silla de hierro, acusada de estafa y asesinato. Sin embargo, sus conocidos no dudaron nunca de su capacidad de convertir el plomo en oro.

Algunas de estas laboriosas mujeres dejaron valiosos escritos que todavía hoy pueden encontrarse en librerías especializadas, y que conforman un recetario, no sólo anecdótico sino de referencia, para fórmulas cosméticas.

Es el caso de Isabella Cortese. Perteneciente a la nobleza veneciana, escribió su famoso libro de secretos “I secreti” en 1561, el cual vio 12 ediciones. Este incluía recetas de cocina, metalúrgia y alquimia, y se privilegiaban las recetas alquímicas. Consta de tres apartados, el primero dedicado a remedios para dolencias, desde callos hasta sífilis, el segundo a química, fórmulas de ácido sulfúrico, y el tercero a la cosmética.

Por su parte, Marie le Jars de Gournav, 1565-1645. Escribió un prematuramente revolucionario libro titulado “Igualdad de los hombres y las mujeres” en 1622, aunque se ganó la antipatía de su entorno al presentar en los salones sus ideas sobre la Alquimia.

La obra de la condesa británica Lady Althea Howard, “Natura Exenterata” (1655) describe un remedio para la alopecia a base de abejas resecas, y un tónico energético con zumos fermentados de treinta serpientes, de la cual existen, según la Biblioteca Británica, tan sólo 14 copias, una de ellas heredada por un descendiente suyo, tras rescatarla de las llamas de un incendio.

En 1666, Marie Meurdrac, escribe lo que se considera el primer libro de química escrito por una mujer: “La Chymie charitable et Facile, en faveur des dames”. Se la considera pionera del movimiento feminista, aunque en el prólogo se “disculpa” por meterse en asuntos que no son propios de las mujeres, como es la Alqvimia. En sus escritos encontramos preparados alquímicos para la vida cotidiana, advertencias sobre la toxicidad del mercurio, una descripción detallada de aparatos, tablas de pesos y 106 símbolos alquímicos. El capítulo 6, está dedicado a los métodos para aumentar la belleza, entre los cuales describe la famosa Agua de la Reina de Hungría.


La práctica de la Alqvimia vio un claro declive a finales del siglo XVII, y un también evidente resurgimiento en el siglo XX, en el cual las mujeres, con una consideración social más aventajada que la de sus antecesoras, retomaron su participación.

Así, Irene Hiller Erlanger escribe en 1919 su libro “Voyage en Kaléidoskope”, en el cual describe un termómetro para medir la naturaleza del universo.


Aromaterapia y cosmética hoy.

Desde que en 1920 el químico francés Renée Gatefossé curara las quemaduras de sus manos con aceite esencial de lavanda y, a raíz de observar las propiedades de este aceite, acuñara el término Aromaterapia, el camino de las esencias volvió a acercarse al de la salud y, paralelamente, al de la cosmética.

Discípula de Gatefossé, y como si de una mujer alquímica más se tratase, Marguerite Maury (1895 – 1968), estableció una relación entre la Aromaterapia y la cosmetología al servicio de la salud en sus dos libros: “Tratado de Aromaterapia” 1955 y “Método de rejuvenecimiento mediante aromas y perfumes” 1961. Con el lema de “no queremos agregar años a nuestra vida, sino vida a nuestros años” dedicó sus esfuerzos a investigar y divulgar la eficacia de los aceites esenciales en su uso cosmético o terapéutico, la cual depende, según su criterio, de la pureza y calidad de los aceites. Experimentó acerca de la penetración de los mismos a través de la piel, y de la sinergia entre ambos, además de constatar que la aplicación tópica era más segura que la ingesta o la inhalación de las esencias. Divulgó la práctica de masajear diversos centros nerviosos de la columna y se la considera la primera en practicar la Aromaterapia holística.

A partir de ahí, y siguiendo la estela de la proliferación de las terapias naturales, la cosmética natural ha recuperado, como derecho propio, el uso de los aceites esenciales, debido a sus propiedades medicinales, dentro de las cuales contamos con grandes beneficios para la piel. Prueba de ello es el surgimiento de numerosas firmas cosméticas que incluyen en sus fórmulas (en mayor o menor medida y calidad) los aceites esenciales.

Como ya sabían las antiguas alquimistas, y la ciencia ha constatado ahora, los componentes de los aceites esenciales, y sus propiedades constituyen valiosos aliados en la preservación y mejora de la salud y la belleza. El “alma” de las plantas que constituyen las moléculas que forman los aceites esenciales, tales como aldehídos, esteres, etc. sirven a la piel de manera similar en que sirven a la planta que los contiene: protegen contra gérmenes, por su acción antiséptica, ayudan a eliminar deshechos metabólicos, promueven la absorción de substancias beneficiosas, además de contribuir a la regeneración de los tejidos por su acción citofiláctica.
Procedentes de un solo origen vegetal y con la característica de ser aromáticos, extraemos aceites esenciales de diferentes partes de las plantas, como son las raíces, las hojas, las flores, o la madera, otorgando a las esencias las propiedades que caracterizan a la planta. Un estudio cromatográfico es la manera más fidedigna de valorar la composición de un aceite esencial, una vez extraído, para conocer su contenido en los diferentes componentes. Cada componente está dotado de propiedades, siendo la combinación de componentes lo que determinará las características del aceite.

Así, por ejemplo, el aceite esencial del Árbol del Té, con una alta concentración de alcoholes, con efecto estimulante y altamente antiséptico, ejerce una acción tónica sobre el organismo, a la vez que es el mejor aliado frente a infecciones.

Por contra, el aceite esencial de Lemongrass es rico en aldehídos los cuales le otorgan una acción más calmante, siendo además altamente reafirmante.

Y el más sublime de los aceites, el aceite esencial de Rosa Búlgara tiene una compleja composición, con más de trescientos componentes, algunos de los cuales están por identificar. La presencia de fitohormonas en este aceite contribuye a la regulación del sistema hormonal femenino, a la vez que lo convierte en un gran regenerador.

La aplicación de estas substancias sobre la piel se hace mediante un portador, siendo el más indicado un aceite vegetal como el de almendras, germen de trigo o hipérico, que permita la absorción del aceite, a la vez de hidratar y proteger la piel. Cuando el portador tiene una composición molecular que no permite la absorción (como es el caso de los aceites minerales, entiéndase parafinas y siliconas), los aceites esenciales tienen dificultad en llegar a la dermis, por lo que el organismo no se beneficia tanto de ellos. Por ello no es suficiente con que un producto cosmético contenga aceites esenciales, sino que deben hallarse en un medio que permita su total absorción, en otras palabras, en una substancia vegetal.


Aromacosmética Alquímica.

Este divulgado uso de los aceites esenciales en tratamientos estéticos, nos hace hablar actualmente de “Aromacosmética”, dentro del marco de la Aromaterpia, como una especialización de la misma.

Este concepto concreta el uso de esos poderosos elixires para el objetivo último de favorecer la belleza, en el sentido más amplio de la palabra, incluyendo las diferentes dimensiones de los aceites que, por definición, tienen un efecto tanto en el cuerpo físico como en el sistema nervioso y, en último término, a un nivel espiritual. Ello es debido a que, por una parte, cuando un aceite esencial penetra en la capa media de la piel o dermis, se encuentra con capilares sanguíneos, a través de los cuales navega a lo largo y ancho del organismo afectando no sólo a la piel sino a órganos internos. Por otra parte, también se encuentra con terminaciones nerviosas, las cuales son influidas por la composición de los aceites, afectando esto a nuestro sistema nervioso central, a nuestras emociones. Y finalmente, debido a la elevada frecuencia de estas esencias, nuestra frecuencia o nivel energético y espiritual, también se ve afectado.

Y es en este punto donde la Aromaterapia, la Cosmética y la Alquimia se reúnen de nuevo.

Más allá de su vinculación con los aspectos prácticos de la transformación de la materia, numerosos escritos describen la Alqvimia como una ciencia espiritual de transmutación, en la que el alquimista mismo debe purificarse para conseguir, en último término, el oro de la iluminación. La piedra filosofal no es más, según este punto de vista, que el conocimiento necesario para el perfeccionamiento espiritual. Y, en cualquier caso, hay un interés por entender la quintaesencia, y por el crecimiento personal. No es de extrañar que Carl Jung, discípulo de Freud, se interesase, en el siglo XX, por los símbolos alquímicos, los cuales asociaba al significado de los sueños, y a través de los cuales se puede ayudar a transmutar viejos traumas en aprendizajes, como plomo en oro.

Así, la Aromaterapia Alquímica nos ofrece la oportunidad de transformar nuestra piel en la mejor versión de ella misma, con un efecto positivo en nuestros órganos, nuestro estado de ánimo y nuestras emociones, y para lograr la verdadera fuente de la belleza que no es otra que la luz interior.