miércoles, 14 de mayo de 2014

Mujer 71 años. Dolor braquial y ansiedad

Inicialmente, llega a mi consulta a concertar hora acompañada de su hija, quien insiste en que se visite pues “no tiene nada que perder por probar”. La hija me advierte sobre las violentas crisis nerviosas de su madre, por lo que me facilita un número de teléfono de emergencia, para poder avisar al marido de la mujer, que es el único que consigue calmarla, por si le acomete una crisis durante la sesión.


Anamnesis

En la primera visita, le ofrezco a mi cliente un pequeño vaso de agua con Cherry Plum, Sweet Chestnut y Holly, para prevenir una posible crisis, mientras llevo a cabo la anamnesis.

La señora, que ahora está jubilada pero es propietaria de un negocio de restauración, en el cual trabajó la mayor parte de su vida laboral,  consulta por dolor cervical y braquial, estreñimiento y ansiedad, de años de evolución.  El dolor lo atribuye a la artrosis (diagnosticada médicamente) y a una caída hace un mes. También lo atribuye al estrés nervioso provocado por un problema con sus hijos, que dejaron de hablarse entre ellos, pues asegura que los días que se siente más tranquila, el dolor es menor. El calor y la actividad lo disminuyen. Por el contrario, con el tiempo siente que va empeorando, así como con la humedad, el cambio de tiempo, la lluvia y el reposo.

El cuadro cursa con dolor de extremidades, a veces lumbar, que va cambiando de lugar, es errático. También manifiesta rampas en los pies, crisis nerviosas, y un ligero tartamudeo provocado por la tensión nerviosa.

Actualmente se medica con analgésicos, y también toma un protector de estómago y un hipotensor. Está pendiente de una operación quirúrgica de rodilla, por desgaste. Toma algún somnífero ocasional y recibe masajes mensualmente.

No padece alergias pero de joven padeció migrañas. En el pasado se sometió a una operación quirúrgica de vejiga por descolgamiento.

En la familia existen antecedentes de tuberculosis por parte de su padre (que no falleció por ello, sino por problemas estomacales), y de una hermana mayor que si murió a causa de esta enfermedad. Su madre padeció de Alzheimer hasta su muerte, y un hermano mayor falleció de cáncer de colon. La hermana pequeña padece de dolor inespecífico.


Genograma



Interrogatorio por sistemas

H/VB:
Lesión de 7 pasiones (crisis de ansiedad). Estrés. Dolor errático. Vértigos. Dolor articular. Las frutas ácidas le hacen daño. Hipertensión arterial. Antecedentes de migrañas. Síntomas que empeoran con el cambio de tiempo. Sensible a los alimentos ácidos.

R/V:
Pérdidas de orina. Prolapso de vejiga urinaria. Desgaste de rodilla. Infección de orina puntual. Siempre poco cabello. A veces dolor lumbar. Antecedentes Alzheimer (Jing R). Sensible al frío.

P/IG:
Estreñimiento. Antecedentes familiares de tuberculosis (padre y hermana). Antecedentes familiares de cáncer de colon.

B/E:
Estreñimiento. Prolapso de órganos. Le gustan los dulces. Sensible a la humedad. Calambres (falta de sangre). Antecedentes familiares de problemas estomacales.

C/ID:
Nerviosismo le afecta el habla, tartamudea. Crisis nerviosas (locura agitada). Insomnio puntual
Antecedentes de Alzheimer (Shen).

Duerme unas 7 horas al día, más que antes pues no tiene tantas obligaciones. Algún día le cuesta conciliar el sueño, en cuyos casos toma un somnífero.

Es calurosa (aunque también sensible al frío), particularmente por la noche, pero no suda más de lo habitual.

No cuenta con hábitos tóxicos, excepto por algún café ocasional y algún dulce, aunque asegura que no abusa de ellos.

No hace ejercicio, por desgaste de rodilla, aunque es socia de una piscina a la que no va, pues el gorro la despeina.

Considera que lleva una dieta equilibrada, no come quesos ni cerdo, come mucha verdura, legumbres y pescado. Come carne una vez por semana. La fruta ácida la daña, pero come kiwis.

Su principal estresógeno es la familia, se siente angustiada por los problemas familiares (llora en consulta cuando habla de ello), pero se siente con energía y ganas de hacer cosas.


Exploración física

Pesa 71Kg y mide 1,60m, con un índice de masa corporal de 27,73, por lo que presenta un ligero sobrepeso. El color de piel es pálido y rosado, con un ligero rubor en las mejillas. Es movidiza y alterna la sonrisa con el llanto.  Realizó análisis de sangre 6  meses atrás, que no reveló alteraciones.

El Pulso es bastante fuerte y un poco tenso. El derecho más deslizante, y el izquierdo más fuerte en Corazón. La lengua es rosada, erizada y con marcas dentales. La capa es seca y blanca.

Su iris es de color marrón, tipo mieloide, con rayos solares. Por lo que refleja buena constitución general pero con alteraciones en el sistema nervioso. La esclera presenta venas marcadas en zona cardiovascular y en estómago, y la pupila está ligeramente contraída, revelando una falta de tono en los órganos.


Diagnóstico MTC

El desgaste de rodilla, la artrosis, la debilidad del cabello, el dolor lumbar,  el ser calurosa y la falta de capa en la lengua, así como los antecedentes de Alzheimer sugieren una debilidad de Riñón de fondo, principalmente por vacío de Yin e incluso de Jing. Este vacío afecta al Hígado y la Vesícula Biliar, pues el agua no riega a la madera, manifestándose en dolor articular, errático y susceptible al clima, vértigos, hipertensión arterial, migrañas (en el pasado), creando un cuadro de estancamiento de Hígado, agravado por el problema familiar (lesión de 7 pasiones).

El tartamudeo sugiere también un Corazón afectado de vacío de Yin, probablemente por el fuego creado en el Hígado. La locura agitada (crisis nerviosas), el insomnio puntual y los antecedentes de Alzheimer (Shen) lo corroboran.

Las marcas dentales en la lengua, el pulso deslizante y el ligero sobrepeso, así como los calambres musculares por falta de sangre, denotan un Bazo igualmente atacado por el Hígado, que falla en su función de transporte y transformación de los alimentos, no produce suficiente sangre (agravando la situación de vacío de Yin), y creando Tan (edema, sobrepeso).

El hecho de que las articulaciones estén afectadas y los síntomas sean barométricos y erráticos, además de ser calurosa y a la vez sensible al frío, revelan el eje Shao Yang afectado (VB-TR), por lo que Yang Wei Mai se encuentra implicado también en el cuadro.

La tristeza y el estreñimiento manifiestan que el Pulmón, en cierta medida, y como fuente superior del agua y maestro de la energía, también participa de este patrón.

Tratamiento

En la primera visita recomiendo Carbonato de Magnesio, para mejorar el tránsito intestinal, y preparo una fórmula de Flores de Bach que incluye:
-         Cherry Plum: para evitar el descontrol de una crisis
-         Estrella de Belén: para curar conflictos del pasado
-         Red Chestnut: para aligerar la excesiva preocupación por la familia
-         Sweet Chestnut: para el consuelo en las situaciones límite
-         Pine: porque manifiesta sentimientos de culpa con respecto al conflicto de los hijos
-         Gorse: pues se muestra resignada al dolor y sólo se somete a esta terapia por insistencia de su hija.

Llevo a cabo una sesión de acupuntura con los siguientes puntos:
3H+4IG – Dolores generalizados
5TR+41VB – Yang Wei Mai
7MC y 8MC – Puntos diablo, para locura agitada
2H – Para drenar fuego de Hígado
43VB – Agua, tonificación de Vesícula Biliar
34VB – Drena el Hígado, favorece las articulaciones
6B – Tonifica el Bazo, reunión de los tres Yin del pie (B, H, R)
3R – Tonifica el Jing de Riñón
6R – Tonifica el Yin de Riñón
20VB – Punto local en trapecio.

Trabajo los puntos de Corazón, Riñón, Hígado y Bazo con Facioterapia.

También recomiendo retomar la piscina y salir a caminar.

Entre la primera y segunda visita, el marido de mi cliente se acerca al centro para felicitarme por el tratamiento, pues ha encontrado a su mujer sorprendentemente mejor estos días.

Sin embargo, cuando mi cliente regresa para la segunda visita, no manifiesta gran entusiasmo, aunque asegura que se mueve mejor y camina más segura. Su humor es variable según el día, y en este día se siente muy apagada. No ha empezado piscina, pero tiene intención de hacerlo después de las fiestas (Navidad).

En esta sesión y las siguientes, añado los puntos Shu de espalda de los 5 órganos así como 17V para tonificar la sangre, 21VB como punto local,  14DM por ser reunión de los meridianos Yang, y aplico aguja calentada en 15IG y 16IG del hombro dolorido.

Continuo con este planteamiento y en la cuarta sesión, cuando le pregunto por el tema familiar me comenta, de manera casual y para mi sorpresa, que el tema de los hijos lo lleva bien, que es problema de ellos. Añado aruículopuntura en Shen Men, Hígado, Bazo y cervicales.

Progresivamente va manifestando su mejoría. De entrada comentando que cuando sale de la sesión de acupuntura se siente mejor, pero al cabo de unos días le regresa el dolor. Más adelante, asegurándome que parece que tiene más movilidad en el brazo (al vestirse, por ejemplo, parece que no le cuesta tanto), y que va más regularmente al baño. También empieza a ir a la piscina, y su humor fluctúa.

Introduzco algún punto de Tan (40E), así como 23RM para combatir el tartamudeo (Tan puede estar afectando al corazón e influyendo el habla).

Para la sexta sesión afirma que el dolor ha disminuido considerablemente, que ha recuperado movilidad, que se encuentra más contenta, va a la piscina, duerme mejor (ya nunca toma el somnífero) y no ha tenido en todo este tiempo ninguna crisis de ansiedad. Continúa tartamudeando ligeramente.

En la octava y última visita, simplemente  me dice que se siente muy bien, que de vez en cuando siente dolor pero no como antes. Recomiendo una revisión mensual como mantenimiento.

viernes, 2 de mayo de 2014

OFERTAS Y BONOS: ¿PÁJARO EN MANO O HAMBRE PARA MAÑANA?

Tras dos años desde la inauguración de mi centro de terapias naturales, y hasta ahora orgullosa de haberlo hecho funcionar, a pesar de las asfixiantes circunstancias, trampeando con ofertas y bonos de descuento, e intentando dar un servicio de la máxima calidad, he llegado a un punto en que siento que he quemado mis últimos cartuchos en cuanto a rebajas concierne. Y que ha llegado el momento de revisar mi planteamiento empresarial.

No estoy hablando de los “ofertones” que se encuentran en la red organizados por empresas externas, pues percibí a tiempo que este tipo de estrategia sólo beneficia al intermediario, y resulta en una ganancia mínima (cuando no pérdida) para el centro, sin ni siquiera garantizar la captación de nuevos clientes, dado que los usuarios de este tipo de promociones suelen ser cazadores de ofertas que no están dispuestos a pagar el precio estándar de un tratamiento. Me refiero a los descuentos, bonos rebajados, y otras artimañas con las que yo y otros intentamos atraer más clientes a nuestro centro, o que los que tenemos, repitan.

Y no es que resienta dar facilidades a mis clientes, pues ya me gusta premiar su fidelidad e incentivar que sigan viniendo. Pero después de este tiempo percibo que muchos de ellos sólo compran un servicio cuando está de oferta (y se que no es una cuestión de dinero, pues me hablan de sus viajes vacacionales y otro tipo de consumo), y que cada vez que lanzo una promoción agresiva, los meses siguientes pago las consecuencias, pues tengo afluencia de visitas (que vienen a realizar el servicio comprado), pero mi facturación desciende.

En los cursos de marketing para pequeños emprendedores nos aseguran que, dada la coyuntura económica actual, el consumidor es muy sensible al precio, por lo que jugar con las rebajas no parece descabellado ni desesperado: todos lo buscan y todos lo ofrecen. Sin embargo, calibrar dónde está el límite entre aflojar las tarifas y reventar precios resulta hoy en día complicado, aunque sepamos que ese límite tiene unas consecuencias, y puede estar muy relacionado con esa sensación de estar prostituyéndose y desprestigiando la profesión.

Pero para alguien como yo que siente que hasta ahora ha subsistido, que ya es mucho,  en gran parte gracias a los “dos por uno”, lanzarse a la piscina de ofrecer facilidades más sensatas y confiar en que el cliente sabrá valorar nuestro servicio, causa una gran sensación de vértigo. En realidad es como empezar de nuevo, arriesgándose a perder una clientela domesticada a base de ofertas agresivas, e intentando cultivar una nueva parroquia de individuos que se tomen más en serio nuestro trabajo, sin perecer por el camino.

La pregunta es, ¿está el mercado para tanto riesgo? ¿Sobrevivirá mi negocio a tanta competencia barata y a una comunidad de consumidores mal acostumbrados? ¿Es suficiente la calidad de mi servicio para que el centro funcione? ¿Cuál es el punto de equilibrio?


Se admiten sugerencias.