jueves, 25 de agosto de 2016

Flores de Bach y Nutrición XI: Elm, flaquezas.

Bach describía el estado Elm como "la debilidad de los fuertes", refiriéndose a esos momentos de agotamiento y flaqueza que atraviesan algunas personas perseverantes, cuando trabajan arduamente para cumplir un cometido.



Cuando hablamos de nutrición, el Olmo viene en la ayuda de aquellos que se embarcan en dietas, programas depurativos o ayunos. Ya sean los 21 días de arroz integral, los 10 días sin comer del Sirope de Salvia o cualquier otro proyecto en el plano de la alimentación.

A menudo son individuos que saben lo que hacen, lo están haciendo consecuentemente, perseveran en su propósito, están incluso habituados a hacer depurativos y purgas, pero algún momento la hazaña se les hace una montaña. Puede que haya tentaciones que hagan tambalear su voluntad, para lo que la combinación con Cherry Plum les puede venir bien, o que la presión social les resulte demasiado pesada en este momento de vulnerabilidad, y en este caso complementaremos con Walnut.

La Ulmus procera les ayuda a recuperar la determinación y la confianza en si mismos. Recuerdan los motivos por los que se lanzaron en su plan, y vuelven a sentirse con fuerzas para continuar hasta el fin.

Por contra, en algunos casos, Elm les ayuda a abandonar cuando se dan cuenta que el programa no les está haciendo bien. Por ejemplo cuando se quiere acompañar a la pareja u otra persona en alguna dieta, pues son del tipo altruista, y se dan cuenta que no es para ellos. Pues, como decía Bach, el individuo es responsable de si mismo, siempre y en primer lugar, y no debemos olvidar que las proezas dietéticas a costa de la salud son una contradicción, y que cualquier programa depurativo debe ser motivado por el deseo de bienestar, y no por las demandas del ego.


jueves, 18 de agosto de 2016

CORRENS, PRIMER PUEBLO BIO DE FRANCIA

Con motivo de mi aniversario, buscábamos un lugar tranquilo y bonito donde pasar el fin de semana. Siendo el puente de Santa María, y no habiendo reservado con tiempo, nos costó encontrarlo, pero el Universo, en su infinita generosidad, hizo un hueco para mi cumpleaños en la agenda de una casa rural, en el mejor lugar posible: un pueblo ecológico.



Y así, como por “azar” (o más bien, por la ley de la atracción) fuimos a parar a Correns, pequeño municipio del departamento francés del Var, en plena Provenza. Esta localidad ostenta el título de “primer pueblo Bio de Francia” pues unos quince años atrás, su cooperativa vinícola decidió adoptar métodos de producción ecológicos, adquiriendo el sello Ecocert. La iniciativa verde fue secundada por los vecinos, cada uno en su dominio, convirtiendo el lugar en abanderado de sostenibilidad del país. No es de extrañar que desde entonces su población se haya doblado.


A decir verdad, el pueblo presenta un aspecto similar a los pueblos típicos de la región: casas de piedra, pocos o ningún edificio moderno, campos, viñedos, iglesia vieja, ayuntamiento y plaza con barecitos. Es solo cuando una va explorando que descubre a qué se debe su popularidad. Los niños acuden a una Eco-Escuela, la peluquería trabaja con productos Bio, los restaurantes ofrecen menús ecológicos y, detalle importante, el reciclaje de residuos se realiza correctamente pues no sólo cuentan con los contenedores correspondientes, como en muchos lugares, sino que pude ver, al cabo del día,  como los lugareños sacaban bolsas amarillas transparentes con plástico, metal y brick dentro, para ser recogidas por el camión.



Nuestro hospitalario anfitrión nos recibe con refrescos que tomamos en una mesa debajo de un olivo, y nos cuenta cómo los vinicultores como él, se pasaron al Bio, en su pionera iniciativa. Nuestra habitación es simple pero muy limpia y fresca, dormimos como bebés y el desayuno casero que nos trae por la mañana me sabe a gloria, debajo del olivo. Intentamos quedarnos una noche más, pero la habitación está reservada. No me extraña, dormir sin pesticidas en el ambiente y comer sano es algo que más y más gente desea.

Rematamos la excursión, a la mañana siguiente, con un paseo por el rio Argens, hasta el Vallon Sourn, rincón protegido donde hacemos un picnic con productos Bio del pueblo, en que solo el sonido del agua del rio nos acompaña. Nuestra galga Cloé está encantada, y nosotros no menos.

Correns celebra un famoso festival Bio el tercer fin de semana de Agosto, punto de encuentro multitudinario de los adeptos a lo ecológico, que, como muchos sabemos, más allá de una moda o una filosofía de vida, es simplemente una necesidad si queremos seguir viviendo en este planeta.

sábado, 13 de agosto de 2016

FRUTOS ROJOS: LOS ALIADOS DEL VERANO

Fresas, arándanos, grosellas, frambuesas, moras, cerezas, los también llamados frutos del bosque, pequeñas bayas de vivos colores, nos ofrecen un manjar de beneficios para disfrutar y regenerarnos en los meses de calor.


En general son ricos en flavonoides y antocianos, pigmentos no nutritivos pero con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, y que confieren los colores que caracterizan estas frutas silvestres y las hacen tan apetecibles. Por tanto, ayudan a combatir el envejecimiento prematuros de la piel y otros órganos provocada por los excesos y el sol del verano.

Su elevado contenido en agua los hace muy poco calóricos, unas 35 kilocalorías por 100g, lo cual, unido a la gran cantidad de potasio presente en ellos, les otorga un efecto diurético.

Los frutos rojos protegen contra infecciones pues son ricos también en vitamina C, la cual, sumada a la acción del ácido fólico, promueve la creación de glóbulos rojos, constituyendo una gran prevención contra la anemia.

Cada tipo de estos frutos tiene, sin duda, propiedades a destacar, aquí describimos algunas de ellas:

Arándanos
Sus pigmentos le confieren propiedades antihemorrágicas mejorando la permeabilidad y la resistencia capilar. Sus taninos ejercen una importante acción antidiarreica y astringente. Sus sales minerales, hacen de él un gran antiséptico sobre todo a nivel urinario, pues tiene la capacidad de inhibir la adherencia de las bacterias a la pared celular. Es, además, un remarcable tónico venoso, hipoglucemiante e hipotensor.

Los arándanos rojos destacan por su acción preventiva frente enfermedades cardiovasculares y diferentes tipos de cáncer. Mejoran la circulación y combaten el colesterol.

Cerezas
Muy ricas en beta carotenos, los cuales contribuyen a mantener una buena visión y la salud de la piel. Las cerezas ayudan también a reducir el ácido úrico y el dolor de las articulaciones, así como a prevenir los herpes. Su alto contenido en melatonina asegura un regular ciclo del sueño.

Ciruelas rojas
Célebres por su acción laxativa, gracias a su gran aporte de fibra, las ciruelas ayudan también a prevenir el riesgo de enfermedades cerebrovasculares como la trombosis cerebral. Son beneficiosas para el sistema respiratorio, combatiendo la bronquitis y la mucosidad.


Frambuesas
Estas destacan por su aporte en vitamina C, una taza de esta fruta nos proporciona casi nuestras necesidades totales diarias de este gran antioxidante. Su alto contenido en fibra las convierte en otro gran aliado contra el estreñimiento, y son reputadas por su acción contra el cáncer.



Fresas
Bien toleradas por los diabéticos, pues ayudan a prevenir la resistencia a la insulina, es la fruta que mayor poder antioxidante tiene. Su gran acción depurativa hace de ella un buen remedio para trastornos como la ictericia, y su acción laxante y a la vez astringente le otorga cualidades reguladoras del tránsito intestinal, llegando a contribuir en la prevención del cáncer de colon.


Grosellas negras
También un gran aporte de vitamina C, más que las naranjas, mejoran la funcionalidad de los vasos sanguíneos y el sistema vascular, lo cual puede ayudar a detener la caída del cabello y prevenir la calvicie. El jugo se utiliza para el tratamiento de anginas, faringitis y llagas en la boca.


Moras
Las más efectivas contra el colesterol alto, cuidan además de nuestros dientes y encías. Destaca su contenido en vitaminas del grupo B y manganeso, contribuyendo al equilibrio del sistema nervioso y al buen metabolismo de las proteínas, previniendo alteraciones en la vista y el sistema auditivo.

Un tazón de frutos rojos al día nos asegura un aporte regular de sus maravillosas propiedades. Son deliciosos en batidos, zumos, postres y ensaladas, o por sí solos como tentempié, como alternativa a otros caprichos mucho menos saludables. No hay excusa: frutos del bosque en el menú.