domingo, 26 de marzo de 2017

Astenia primaveral: síntomas, causas y remedios

Por mucho que la llegada del buen tiempo nos llene de alegría, estos primeros días de ramas en flor pueden venir acompañados de una sensación de fatiga que no sabemos de dónde viene y que no conseguimos resolver con el descanso. Es la astenia primaveral.


Este fenómeno se debe simplemente al cambio de estación, y es el despertar de la hibernación Se trata de una adaptación del cuerpo al aumento de horas de sol (incrmentado con el cambio horario), y a los cambios de humedad y presión atmosférica. Un aumento de luz disminuye la producción de melatonina (la hormona del sueño, que se activa en la oscuridad), provocando un descanso más escaso y deficiente. Es importante diferenciar la astenia primaveral, puntual y estacional, con la fatiga crónica, pues los remedios para la primera no son siempre indicados para la segunda.

Síntomas
Entre los síntomas físicos más comunes encontramos la fatiga muscular, descenso de la líbido y falta de energía en general. Los síntomas psíquicos incluyen dificultad de concentración, trastornos del sueño, falta o exceso de apetito, dolor de cabeza, tristeza o letargia y falta de motivación. Es más frecuente en mujeres de entre 35 y 50 años, y en personas alérgicas que toman antihistamínicos, pues estos producen somnolencia.

Higiene de vida
A nivel de hábitos, la clave está en consolidar una rutina en nuestra cotidianeidad que de un ritmo estable al organismo. Es conveniente, pues, tener horarios regulares de alimentación y sueño. Hacer cinco comidas diarias (tres comidas y dos tentempiés) evitará hipoglucemias, y consumir alimentos locales y de temporada requerirá menos esfuerzo por parte del sistema digestivo. Acostarse y levantarse a la misma hora, evitar ver la televisión o trabajar en el ordenador antes de acostarse, y no dormir al lado del teléfono móvil, es indispensable para asegurar un sueño reparador, pues las pantallas y las ondas de estos aparatos alteran nuestro sistema nervioso central. En cambio, un baño o ducha antes de acostarse, un poco de lectura o incluso un rato de música relajante ayudarán a conciliar el sueño.

El deporte es también importante, siempre que no consuma una energía que, en este momento del año, nos falta. Así, el ejercicio aeróbico como el paseo, o la bicicleta, al aire libre, nos ayudará a segregar endorfinas (hormonas del bienestar) y a oxigenarnos. Es más conveniente realizarlo, si se puede, por la mañana, para no excitar el organismo por la noche.

Y, como siempre, disminuir o, a ser posible, eliminar el consumo de azúcar, alcohol, grasas animales y cafeína, los grandes ladrones de energía.

Remedios naturales
Entre las muchas soluciones que nos ofrece la naturaleza, podemos destacar:

Vitamina C: Piedra angular del bienestar energético de nuestro cuerpo. Esta vitamina combate la fatiga, potencia la inmunidad, contribuye a la absorción del hierro y a la formación de colágeno, entre otras de sus muchas funciones. Goza de gran reputación como antioxidante, aunque esta acción se debe, principalmente, a los bioflavonoides que se encuentran presentes de forma natural en muchos alimentos que contienen vitamina C, como es la Acerola, pequeña cereza de américa latina y extensamente comercializada en nuestros países.

Jalea Real: es el alimento reservado para la abeja reina en el panal, y contiene vitamina C, E, A y B, fósforo, calcio, hierro, cobre, selenio y un conjunto de aminoácidos, por lo que constituye un suplemento muy completo para ayudarnos en esta estación.

Los "super alimentos":

  • Guaraná: Rico en guaranina, una substancia similar a la cafeína pero de absorción más lenta, que evita picos de energía.
  • Cacao: de mala reputación por su asociación con el chocolate (el cual contiene, generalmente, azúcar y leche), sin embargo un gran aliado de la estamina pues en estado puro aumenta la energía, disminuye el índice glicémico, es rico en minerales y es más antioxidante que el vino tinto.
  • Cáñamo: también satanizado por su conexión con la marihuana, esta planta es rica en proteínas vegetales, vitaminas del grupo B (beneficiosas para el sistema nervioso), calcio y omega3.
  • Chía: las semillas de esta planta latinoaméricana son igualmente ricas en omega3, minerales, vitaminas del grupo B y proteínas, pero además producen una sensación de saciedad y favorecen la digestión.
  • Hierba de cebada: rica en clorofila, regula el ph del cuerpo. Recordemos que el nivel ácido-alcalino en el organismo es esencial para el correcto desarrollo de las reacciones metabólicas, y que el cuerpo utiliza mucha energía en asegurar este equilibrio.
  • Camu camu: rico en vitamina C, aumenta la inmunidad.
  • Maca: reputada por aumentar la líbido y la energía en general.
Las algas:
  • Espirulina, multivitamínico natural, rica en hierro.
  • Chlorella, rica en clorofila.
  • Klamath, muy rica en vitamina B12 de alta biodisponibilidad. Recordemos que esta vitamina (también llamada Cobalamina), participa en la creación, desarrollo y funcionamiento celular, y que suele ser deficiente en dietas vegetarianas.
Los adaptógenos:
Estos suplementos ayudan al cuerpo a adaptarse a y "aguantar" en circunstancias extraordinarias, como es el cambio de estación.
  • Ginseng, originario de China y Corea, rico en vitamina B
  • Rhodiola, usada por los vikingos, propia de climas fríos, que promueve la producción de serotonina y glóbulos rojos. 
  • Melatonina, hormona reguladora del sueño.
Aromaterapia:
  • Albahaca, tónica digestiva y hepática (la primavera es la estación del hígado), esta esencia ayuda a combatir la fatiga cerebral y la pérdida de memoria.
  • Bergamota, gran equilibrador emocional, una gota en el plexo solar puede ayudar a restaurar el estado de ánimo.
  • Gengibre, rubefaciente y tónico, activa la circulación y el organismo en general.
  • Romero, tónico general del organismo, aporta claridad mental y ayuda a elevar la tensión.
  • Tomillo, revitalizante, y grant anti-infeccioso, nos ayudará a prevenir y combatir catarros primaverales.
  • Pimienta negra, para rescatarnos de la apatía y la letargia.
  • Ylang-ylang, para recuperar el deseo sexual.
Y, por último, es importante realizar actividades que nos produzcan placer, para liberar el máximo de endorfinas que nos ayuden a sentirnos bien, y que contribuyan a sobrellevar este trastorno pasajero, que no tiene porqué aguarnos la alegría de la primavera.

domingo, 12 de marzo de 2017

Remedios florales e incontinencia canina

Tengo la dicha de contar en mi pequeña familia con una integrante dulce y tranquila, que aporta mucho amor a nuestra cotidianeidad. Se llama Cloé y es una galga preciosa. Pero a pesar de su buen carácter, nuestra perruna compañera nos lanzó un reto que supuso un quebradero de cabeza durante un buen tiempo: empezó a orinarse en casa cuando la dejábamos sola, para nuestra gran contrariedad.




Viendo que reñirla sólo servía para aterrorizarla, sin solucionar el problema, le propuse a mi compañero una opción menos disturbadora de la amorosa armonía que predomina en nuestro hogar, y a la que irremediablemente, tarde o temprano iba a echar mano: las flores de Bach. Y sólo me arrepiento de no haberlo intentado antes.

Dado que con un animal no hay entrevista posible en la que nos explique cómo se siente, y que en los últimos tiempos no he trabajado con el péndulo, por lo que mis habilidades en radiestesia no son muy fiables, no me quedó otra que confiar en mi intuición y empatía para comprender los sentimientos que llevan a Cloé a recibirnos con un charco en la entrada de nuestro piso.

Siendo un animal procedente de un refugio de galgos, asumí que tiene un pasado de abandono traumatizante por lo que una de las primeras flores que elegí fue Estrella de Belén. Mimulus fue mi segunda opción, pues nos hemos mudado recientemente, Cloé no conoce mucho el nuevo apartamento y, además, padece una enfermedad por la que va perdiendo progresivamente la vista, y consideré que el miedo y la desorientación podían estar implicados en su reacción. También percibí en ella un reproche con respecto al hecho de que la dejásemos sola, pues cuando tomamos el coche la llevamos en el maletero, donde se queda muy tranquila. Por eso, inicialmente incluí Chicory. Y, a modo protocolario, incorporé Cherry Plum, por la pérdida de control de esfíntires, y el Remedio de Rescate para sellar el tratamiento. Durante los primeros días no hubo cambios, y tuve dudas acerca de Chicory, pues no tenía muy claro el sentimiento detrás de la indudable rebelión. Así que cambié a Holly, por si era una rabieta, pero no conseguí mejores resultados. Tras una discusión con mi compañero, que conoce a la perra desde hace más tiempo que yo, llegamos a la conclusión de que, simplemente, a Cloé no le gusta estar sola, y fue ahí cuando Heather se iluminó en mi cabeza, y creo que di en el clavo, pues unos días después de la introducción de esta última flor, la perra dejó de orinarse en nuestra ausencia, sin más.

Sin embargo, hace unos días hicimos una salida nocturna sin ella, la primera en unos cuantos meses, y aunque no regresamos tarde, Cloé tuvo una recidiva y de nuevo orinó en la entrada, para mi decepción. Decidí darle un voto de confianza antes de empezar de nuevo con las flores, y al día siguiente y los consecutivos, cuando la dejamos sola durante el día, se comportó correctamente. Por lo que deduje que el cambio de rutina la altera, a lo que reacciona con su particular protesta.

En breve tenemos otra salida nocturna, por lo que planeo tratarla con Mimulus, Heather y Cherry Plum, que creo acertada, junto con Chestnut Bud, para prevenir reincidencias, y Walnut, para que no se vea tan afectada por los cambios. Confío plenamente en las flores para ayudar a Cloé a quedarse tranquila por las noches cuando no estamos, y confío también en Cloé y en su sabiduría animal para entender que nunca jamás la vamos a abandonar.



domingo, 5 de marzo de 2017

Desarreglos menstruales: remedios naturales

Dolor, inflamación, cambios de humor, hemorragias, la menstruación y el resto del ciclo de la mujer es a veces una experiencia desagradable que nos resta calidad de vida. Por fortuna la Naturaleza nos ofrece su apoyo y sabios remedios para vivir nuestra feminidad con normalidad y en plena vitalidad.


Partimos de la base que la menstruación no es una enfermedad, sino un proceso fisiológico natural en la mujer que puede desarrollarse sin contratiempos. A pesar de ello, es habitual que algunas mujeres experimenten malestar en alguna parte de este ciclo, por distintos motivos. Para solucionarlo, encontramos en el botiquín del naturópata numerosos remedios, así como consejos de hábitos de vida que conviene seguir en cada caso. Entre los trastornos más habituales encontramos los siguientes:

Dismenorrea
Es el dolor en el bajo vientre durante la mensturación. Las causas más frecuentes incluyen las tensiones emocionales, el frío y la humedad, los excesos sexuales, partos numerosos, la fatiga y las enfermedades crónicas.

Entre los remedios más habituales encontramos:

  • Las tisanas de frambuesa (Rubus idaeus), ortiga (Urtica dioca), melisa (Melisa officinalis), hibisco (Hibiscus sabdariffa) y sauzgatillo (Vitex agnus castus), por sus propiedades calmantes y antiespasmódicas nos ayudarán a calmar la tensión de las paredes uterinas.
  • Los aceites esenciales de albahaca, manzanilla romana, estragón, el cardamomo, el hinojo o el lavandín, de propiedades calmantes y antiespasmódicas, que podemos aplicar en masaje en el bajo vientre, diluídos en un aceite vegetal como el aceite de almendras dulces o un macerado de hipérico.
  • El aceite de onagra, rico en prostaglandinas, de efecto inflamatorio, que favorece además la regeneración de la piel, por lo que es indicado en caso de acné ligado a las menstruaciones.
Nos beneficiarán los alimentos cocinados y ligeramente picantes como el puerro, y los condimentos aromáticos, el genjibre, el azafrán, la canela, el eneldo, el perejil, el hinojo o la menta, que mueven la energía y desbloquean el estancamiento que supone este tipo de trastorno. Del mismo modo, se desaconsejan los alimentos fríos, y los de alto contenido en grasas, así como el café, el queso, los productos fermentados y el tabaco, que aportan tensión al organismo.


    Tensión premenstrual
    Algunos investigadores achacan esta perturvación a la frustración inconsciente de la mujer que no ha quedado embarazada y se dispone a expulsar la mucosa uterina, es decir, la menstruación. La Medicina Tradicional China (MTC) nos habla de un estancamiento de la energía del  hígado, responsable de la circulación de la sangre y, que se manifiesta en irritación emocional.

    Para los trastornos a nivel físico podemos contar con el sauzgatillo y la fambuesa, grandes aliados del ciclo de la mujer, así como el aceite de borraja, precursor de los ácidos grasos Omega 3, que alivian el dolor durante la ovulación. La borraja, igual que la onagra, promueve una piel sana. Un complemento en Magnesio puede calmar el dolor muscular posible en este periodo.

    En el plano emocional encontramos:

    • Los aceites esenciales de bergamota, geranio, hinojo, petit-grain, ylang-ylang o patchouli, grandes equilibradores del sistema nervioso.
    • Entre las Flores de Bach (que, por otro lado, se deben personalizar en cada caso), Mustard nos ayudará en tristeza sin motivo aparente, Beech en la irritabilidad, Chicory para los sentimientos de reproche, sobretodo con la pareja, Holly para los sentimientos de rabia y envidia e Impatients para la impaciencia, de nuevo a menudo con la pareja.
    Los alimentos grasos y salados, así como el té el café o el azucar, son nuestros enemigos en estos casos, pues promueven la agresividad y los trastornos emocionales. Opuestamente, nos conviene beber agua, consumir proteínas de calidad, así como arroz, fibra y fruta, para sentirnos sanos y con mejor humor.

    Hipermenorrea / Metrorragia
    La hipermenorrea son las menstraciones demasiado abuandantes, y la metrorragia son los sangrados fuera de la menstruación. Entre sus posibles causas encontramos los desequilibrios hormonales, fibromas, pólipos o incluso tumores, el dispositivo intra-uterino (DIU) o la píldora, y los problemas de coagulación.

    En ambos casos, el problema principal es un descenso del hierro en sangre, a causa de la pérdida excesiva de la misma, por lo que los complementos ricos en hierro como la espirulina son indicados. Otros remedios son:
    • Las infusiones de milenrama (Achillea millefolium), hamamelis (Hamamelis virginiana), ciprés (Cupressus sempervirens), o la ortiga (Urtica dioca), por sus propiedades astringentes y hemolíticas.
    • Los aceites esenciales de cistus ladaniferus y geranio rosat en masaje sobre el vientre, diluídos en un aceite vegetal, aportan también un efecto hemostático, deteniendo la hemorragia.
    Según la MTC, una hemorragia es un déficit de energía (el Yang-energía no controla el Yin-sangre), por lo que el reposo es indicado. Una revisión ginecológica es también especialmente indicada.

    Amenorrea
    Es la falta de menstruación, debida, generalmente, a la desnutrición, un exceso de ejercicio, la fatiga, efermedades endocrinas o del hígado, menopausia precoz o incluso tumores.

    Una falta de sangre implica, de nuevo, una falta de hierro, por lo que la suplementación en este sentido es necesaria. Además podemos ayudar con:
    • Infusiones de milenrama (hemostática y emenagoga a la vez), angélica (Angelica archangelica), cúrcuma, sauzgatillo, ñame (Dioscorea alata), artemisa (Artemisia vulgaris) u ortiga, de efectos emenagogos.
    • Aceites esenciales de romero alcanforado, canela o hinojo, rubefacientes, que promueven la circulación de la sangre.
    La gestión del estrés, en este caso, es también primordial, para lo que podemos utilizar plantas anteriormente mencionadas como la Pasiflora, y aceites esenciales como la Bergamota.

    Recordar, por supuesto que, cuando cualquiera de estos trastornos se cronifica o se agudiza fuera de límites soportables, es necesario una revisión ginecológica para descartar enfermedades subyacentes o complicaciones posteriores. 

    En caso contrario, podemos regular nuestro ciclo natural femenino de la mano de la naturaleza y vivir nuestra condición de manera tranquila y sin dramas.